La crisis alimentaria más aguda en el mundo está a punto de empeorar aún más, así lo advirtió el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de las Naciones Unidas, que este lunes informó que los recursos para proveer asistencia en Sudán en lo que resta del año se han reducido a la mitad.

Al concluir su visita de ocho días por Sudán, el director ejecutivo del PMA, Carl Skau, declaró que pese a haber expandido su presencia en el país hasta alcanzar a cinco millones de personas en los últimos meses, la organización no ha logrado tener el efecto deseado debido a la falta de recursos.

“Nuestras operaciones carecen completamente de recursos y existe un riesgo de que tengamos que reducir nuestra presencia significativamente en las próximas semanas a menos que se provean más recursos (…) Estamos proveyendo cada vez menos, pero también hemos tenido que cortar la ayuda a aquellos que llegaron hace tres años para priorizar a los recién llegados”, explicó el Skau.

De acuerdo con el funcionario, en 2025 el PMA contaba con 645 millones de dólares para sus operaciones en Sudán, en cambio, hasta el 1 septiembre de este año solo se habían obtenido 206 millones de dólares; mientras tanto, la crisis alimentaria en el país africano continúa impactando a 20 millones de personas.

En abril de 2023, el enfrentamiento entre las Fuerzas de Apoyo Rápido, la milicia rebelde apoyada por Arabía Saudita, y las Fuerzas Armadas de Sudán, el Ejército regular con legitimidad internacional, arrojó a Sudán a una guerra civil que ha devastado cosechas, eliminado industrias y paralizado los caminos; elementos que agudizan la crisis alimentaria.

El director Skau señaló la importancia de dar difusión a las condiciones humanitarias en Sudán y no dejar que otras crisis humanitarias igual de lamentables eclipsen a los 14 millones de desplazados y las 20 millones de personas que sufren hambre por un conflicto que ha empezado a derramarse a los países vecinos, lo cual complica aún más el acceso a las fuerzas humanitarias.