Los habitantes de las economías desarrolladas están reduciendo sus ahorros para mantener su nivel de vida, dado que los costos más elevados —vinculados a la guerra en Irán— se están trasladando directamente a los hogares, según declaró un economista a la CNN.
“Las empresas están, en efecto, trasladando los costos al consumidor final”, señaló Paul Donovan, economista jefe global de UBS Wealth Management.
“Los consumidores de los mercados desarrollados han estado recurriendo a sus tasas de ahorro, reduciendo la cantidad de dinero que ahorran cada mes para poder afrontar los precios más altos”, comentó a Becky Anderson, de la CNN, en el programa Connect the World.
Sus declaraciones se producen en un momento en que la confianza del consumidor en Estados Unidos ha seguido deteriorándose este mes, alcanzando un mínimo histórico, mientras el cierre continuado del estrecho de Ormuz sacude los mercados energéticos mundiales.
Donovan advirtió asimismo que el alza de los precios de la energía podría dejar a los hogares con menos margen para otros gastos cotidianos, ya que los consumidores priorizarán el pago de las facturas más elevadas de combustible y servicios públicos.
“El problema surge cuando los consumidores ya no están dispuestos a seguir reduciendo su tasa de ahorro”, afirmó Donovan. “Es entonces cuando se empezaría a observar que el consumo debe recortarse para poder sufragar los mayores costos energéticos”.