Estados Unidos .– El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el jueves que el próximo mes designará a los dos grupos criminales más grandes de Brasil como organizaciones terroristas extranjeras, una medida que la nación sudamericana ha dicho que interpretará como una injerencia indebida en su política.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó en un comunicado que el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) serán considerados organizaciones terroristas extranjeras a partir del 5 de junio. Hasta entonces serán nombrados como terroristas globales especialmente designados, lo que obstaculiza su capacidad para realizar transacciones financieras, ya que se les considera una amenaza para los ciudadanos estadounidenses.
Rubio hizo el anuncio 24 horas después de una visita a Washington del senador Flávio Bolsonaro —aspirante presidencial e hijo del expresidente Jair Bolsonaro—, que ha abogado por la medida. La candidatura del senador para enfrentarse al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de octubre está en riesgo después de que admitiera haber recibido dinero de un banquero caído en desgracia.
Lula, a quien los Bolsonaro acusan de no combatir al crimen organizado, ha dicho repetidamente que interpretaría la designación de los dos grupos criminales como organizaciones terroristas como una injerencia para favorecer a su rival electoral. Aún no ha comentado sobre el anuncio del jueves.
El PCC y el CV probablemente cuentan con más de 50.000 integrantes, según expertos, quienes también dicen que la mayoría de sus conexiones están en Europa, más que en América del Norte. La mayoría de las operaciones del PCC se concentran en la metrópolis de Sao Paulo, mientras que el CV tiene su sede en Río de Janeiro. Su alcance llega a toda Sudamérica.
Estrategia en América Latina
Designar a cárteles criminales en América Latina como organizaciones terroristas extranjeras es una estrategia que Estados Unidos ha utilizado para recurrir a acciones militares y otras medidas agresivas con el fin de combatir el narcotráfico en el hemisferio occidental, en particular al llevar a cabo una campaña de ataques mortales a embarcaciones, dirigida contra aquellos a quienes llama “narcoterroristas” en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental.
“El CV y el PCC son dos de las organizaciones criminales más violentas de Brasil. Juntas, cuentan con miles de miembros y han orquestado ataques brutales contra policías brasileños, funcionarios públicos y civiles”, expresó Rubio. “Su influencia y redes ilícitas se extienden mucho más allá de las fronteras de Brasil, por toda nuestra región y hasta nuestro país”.
“La acción de hoy tomada por el Departamento de Estado demuestra aún más el compromiso inquebrantable del gobierno de Trump en el desmantelamiento de cárteles y organizaciones criminales en nuestra región, y en garantizar la seguridad del pueblo estadounidense”, añadió.
El senador Bolsonaro, quien se reunió brevemente con Trump antes de sostener una conversación más larga con Rubio el miércoles, dijo que su visita a Washington esta semana había producido más resultados para la seguridad pública de Brasil que en los tres gobiernos de Lula. El actual presidente también gobernó en dos mandatos, entre 2003 y 2010.
“Lula estaba arrodillado ante Trump para cabildear por el CV y el PCC, y yo estaba allí con el fin de trabajar para que puedan ser tratados como terroristas, que es lo que son”, declaró el senador Bolsonaro.
