Corea.- El líder de Corea del Norte, Kim Jong un, afirmó en un congreso de su partido que, a su juicio, su país se ve obligado a desarrollar armas nucleares y acelerar su rearme ante la modernización militar de Estados Unidos y Corea del Sur.

La declaración de Kim se da pese a que la comunidad internacional habla de la importancia de desnuclearizar a Corea del Norte por el peligro que representa para sus vecinos.

Sin embargo, Pyongyang vuelve a dejar en claro que no renunciará a su programa nuclear bajo el argumento de que así puede defenderse del nacionalismo extremista que se extiende por el mundo.

Según recogieron los medios estatales norcoreanos, Kim ha proclamado que las iniciativas de modernización militar de Corea del Sur y Estados Unidos están empujando a la región “al borde de una guerra nuclear”.

La dirigencia norcoreana ya había declarado anteriormente que Corea del Norte se ha convertido “irreversiblemente” en un Estado nuclear, desde que fracasaron las negociaciones entre Kim y Donald Trump en la cumbre de Hanói, Vietnam, de 2019.

En su primer mandato presidencial, Trump se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos en reunirse con un líder norcoreano y en pisar ese territorio.

Hace solo una semana, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, le solicitó a Trump su ayuda para alcanzar la paz con su vecino del norte, así como lo hizo en el conflicto en Medio Oriente.

Según un comunicado de la oficina presidencial surcoreana, a petición de su homólogo surcoreano, Trump expresó su compromiso de trabajar para alcanzar esa distensión.

A diferencia del expresidente surcoreano, Yoon Suk Yeol, el presidente Lee mantiene una postura conciliadora hacia Corea del Norte. En esa línea, el Ministerio de Defensa de Seúl anunció nuevas normas que amplían el acceso público a la zona fronteriza altamente militarizada, permitiendo a los civiles acercarse varios kilómetros más al límite con Corea del Norte.