Colombia.- Tres días después de la segunda vuelta presidencial, el candidato de izquierda Iván Cepeda reconoció este miércoles la derrota electoral y aceptó el triunfo del aspirante de ultraderecha Abelardo de la Espriella, quien se convirtió en el nuevo presidente de la República tras obtener 12.9 millones de votos (49.78 por ciento).
En una declaración pública, Cepeda, representante del partido Pacto Histórico y la coalición Alianza por la Vida, señaló que su decisión responde a la etapa actual en la que se encuentra el proceso de escrutinio, el cual está “prácticamente concluido”.
“He decidido aceptar el resultado que surge de dicho proceso y que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la República”, manifestó el dirigente.
Cepeda calificó el desenlace como una “diferencia extraordinariamente estrecha” (menor a un punto porcentual) y afirmó que asume la derrota “como un acto de responsabilidad democrática” para contribuir a la convivencia, la paz y el diálogo en el país.
Asimismo, agradeció a los miles de testigos, abogados y observadores electorales que vigilaron los comicios en representación de su coalición.
El dirigente de izquierda destacó que la mínima distancia entre ambas opciones refleja la intensidad del debate político de la campaña y la responsabilidad que asumirán las fuerzas políticas de cara al futuro.
Al haber obtenido el segundo lugar en la contienda, Cepeda regresará a ocupar su cargo en el Congreso como senador para el periodo 2026-2030.
Oposición firme frente al nuevo Gobierno
Pese a admitir el triunfo de De la Espriella, Cepeda enfatizó que ejercerá una estricta labor de vigilancia frente a la administración entrante y que defenderá las libertades públicas con “energía moral y política”.
El senador advirtió que no tolerará:
- La vulneración de las libertades públicas.
- La estigmatización de los movimientos sociales.
- El trato a la juventud y a la ciudadanía organizada como “enemigos internos”.
- Tratos machistas u homófobos por parte del presidente de la República.
- Restricciones a la libertad de expresión y de opinión.
