Ucrania podría recibir, por parte de Estados Unidos, sistemas de misiles Patriot, para defenderse de los misiles rusos.

Fue Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, y el presidente Donald Trump, quienes coincidieron en que el incremento de ataques de las fuerzas ucranianas contra la defensa rusa puede acelerar el fin de la guerra.

Rubio agregó que los rusos tienen dificultades para defender su espacio aéreo y señaló que espera que el aporte estadounidense contribuya a crear el espacio para negociar el fin de la conflicto.

“Si esta capacidad intelectual puede centrarse en reconstruir el país, en lugar de luchar en una guerra, creo que al país le irá maravillosamente bien”, afirmó Trump, quien compartió junto a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelensky, una conferencia de prensa en la Cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en Turquía.

De ese modo, el republicano dijo que otorgará a Ucrania la licencia necesaria para fabricar por su cuenta sistemas de misiles estadounidenses Patriot.

“Les mostraremos cómo hacerlo”, agregó Trump, que alabó la efectividad de estos sistemas antiaéreos que actualmente utiliza Estados Unidos y sus aliados en la guerra contra Irán.

Ucrania ya había pedido a Washington obtener el permiso para fabricar sistemas Patriot y misiles interceptores ante el déficit que sufre su Ejército en este tipo de armamento esencial para derribar misiles balísticos rusos.

El Ejército ucraniano se ha visto en aprietos al intentar derribar los misiles rusos en los últimos ataques en que las fuerzas del Kremlin han empleado este tipo de armas de largo alcance.

El año pasado, Trump suspendió el envío gratuito de armas a Ucrania, exigió que el país europeo se autofinanciara y cediera sus recursos minerales, además de amenazar con dejar de compartir información de inteligencia. Ahora, en cambio, permitirá que fabrique su misil más reservado y reconocido.

¿Qué es el sistema Patriot?

El MIM-104 Patriot, fabricado por Raytheon y Lockheed Martin, es el principal sistema tierra-aire del ejército estadounidense para derribar misiles balísticos, y ha sido ampliamente utilizado por los aliados de Estados Unidos, especialmente en el Golfo Pérsico,

Recientemente, la compañía ha declarado que su objetivo es triplicar con creces la producción de estos interceptores, cuyo coste asciende a unos 3 millones de dólares cada uno, pues tan solo cada batería individual, compuesta por múltiples elementos, cuesta alrededor de mil millones de dólares.

Si bien existen otros sistemas de interceptación de defensa aérea, como el Iris-T alemán, más económico y preferido contra misiles de crucero y drones, el Patriot se considera la mejor defensa contra misiles balísticos de gran altitud.