Nuevo Laredo, Tamaulipas.- La Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) mantiene un monitoreo permanente del río Bravo ante el incremento gradual de su nivel, derivado de las lluvias registradas en la zona norte de Coahuila. El organismo prevé que el caudal alcance una altura aproximada de 3.3 metros este viernes, por lo que exhortó a la población a mantenerse alejada del afluente mientras persista la creciente.
El representante de la CILA en Nuevo Laredo, Ramón Meza González, explicó que el aumento corresponde a los escurrimientos provenientes de Ciudad Acuña y Piedras Negras, cuyos aportes de agua llegan días después a esta región fronteriza.
“Ahorita el nivel del río está en 48 centímetros, vamos a estar monitoreando para actualizar e informar a la comunidad, a quienes les reiteramos tomar precauciones debido a la corriente, que arrastra ramas”, declaró el funcionario.
De acuerdo con la dependencia, el comportamiento del río ha variado en los últimos días. El domingo registraba un nivel de 35 centímetros; el lunes alcanzó picos de 1.29 metros y este martes descendió nuevamente a 48 centímetros. No obstante, el pronóstico hidrológico estima que el viernes llegará a una altura de hasta 3.3 metros, con un gasto aproximado de 428 metros cúbicos por segundo.
Meza González indicó que, pese al incremento esperado, el abastecimiento de agua para consumo doméstico no se encuentra comprometido. Las presas internacionales La Amistad y Falcón mantienen almacenamientos del 19 y 20 por ciento, respectivamente, suficientes para garantizar el suministro a la población, aunque aún limitados para el uso agrícola.
El representante de la CILA recordó que el pasado 16 de junio se presentó un incremento similar en el nivel del río como consecuencia de las lluvias registradas río arriba, situación que posteriormente volvió a la normalidad conforme disminuyó el volumen de escurrimientos.
Finalmente, la dependencia reiteró el llamado a la ciudadanía para no ingresar al río Bravo durante los próximos días, debido a que la fuerza de la corriente y el arrastre de ramas, troncos y otros objetos incrementan el riesgo de accidentes. Agregó que continuará informando sobre la evolución del nivel del afluente conforme se actualicen los registros hidrológicos.