España.- La mañana de este jueves la Ciudad de Ceuta, España, fue prácticamente invadida por miles migrantes de Marruecos, un hecho que le dio la vuelta al mundo entero por las imágenes que circularon a través de las redes sociales y que ha dejado una cifra alarmantes de, al menos, 15 fallecidos.

De inmediato ambas naciones pusieron manos a la obra para contener la crisis; sin embargo, las opiniones de diversas naciones no se hicieron esperar, como la del Gobierno de Estados Unidos (como era de esperarse), quien acusó del problema a las “políticas globalistas de extrema izquierda” de España.

“El presidente Trump lleva tiempo advirtiendo a Europa de las consecuencias de seguir implementando políticas globalistas de extrema izquierda, como facilitar la migración masiva. España y otros países que han adoptado esta filosofía destructiva deberían rectificar de inmediato o se arriesgan a su propia desaparición”, declaró Ana Kelly, portavoz de la Casa Blanca.

Aunque no es la primera vez que España y otras naciones de Europa reciben migrantes en masa, la ola que llegó a Ceuta se debe a que el Tribunal Supremo español confirmó, a inicios de julio, que la ley de extranjería no permite aplicar el rechazo en frontera, también conocido como “devoluciones en caliente” (expulsión inmediata), de los inmigrantes interceptados en alta mar.

Esto ha podido alentar a quienes esperan en Marruecos para ingresar a Europa y ha creado un “efecto llamada”.

Precisamente los mensajes colgados en redes sociales por jóvenes que han migrado a España sirven para convencer a otros de lanzarse, sostiene el presidente del Observatorio del Norte de Derechos Humanos, Mohamed Benaissa.

Benaissa, declaró a la agencia EFE, que la ola migratoria también obedece a la temporada estival y a la reciente decisión del Tribunal Supremo de España.