Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez sorprendieron al revelar las primeras imágenes de su boda, celebrada el pasado 11 de agosto en Cascais, Portugal. Después de una década de relación, la pareja eligió un escenario muy distinto al que podría esperarse de una de las parejas más famosas del mundo: el salón de su propia casa.
Georgina explicó que quería que sus hijos pudieran regresar a ese espacio muchos años después y recordar que ahí sus padres intercambiaron votos: “Hemos decidido hacerlo en el salón de nuestra casa, donde desayunamos, almorzamos y cenamos, y donde vivimos la realidad de nuestras vidas. Dentro de 30 años quiero que los niños piensen: ‘algo maravilloso ocurrió en esta mesa: los votos matrimoniales de nuestros padres’”.
Cristiano, por su parte, habló sobre la certeza que tiene acerca de la relación que ha construido con Georgina durante estos años: “Sé que ella es el amor de mi vida, y creo que yo también lo soy. Creo que ella piensa que yo soy el amor de su vida”.
La elección de una ceremonia privada también refleja el momento personal que atraviesa la pareja. Georgina contó que, aunque en algún momento imaginó una boda más espectacular, con el tiempo comenzó a valorar mucho más la posibilidad de compartirla únicamente con su familia.
“Ahora digo: ‘No. Quiero algo íntimo, con mi pareja y nuestros hijos, en casa’. Porque castillos, casas, islas, caballos, coches: todo eso lo tenemos al alcance de la mano cada día”.