Israel.- Al norte de Siria una base aérea formalmente desocupada desde 2013 fue objetivo de un ataque atribuido a Israel y condenado no solo por Damasco sino también por Estados Unidos y Turquía, los principales aliados del nuevo gobierno sirio.
De acuerdo con medios oficiales sirios, la mañana de este 18 de agosto ocho ataques aéreos impactaron la pista de aterrizaje y otros elementos logísticos de la base militar Abu al-Duhur; este es el primer ataque a una base aérea desde la caída del régimen de Bashar al-Assad en 2024, no obstante, Israel ha efectuado operaciones similares en otras instalaciones militares desde entonces.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados sirio condenó el ataque israelí calificandolo como una “injustificada agresión” que escala las tensiones en la región y pone en peligro la estabilidad de Medio Oriente. Las autoridades sirias hicieron un llamado a la comunidad internacional para condenar el ataque y pidieron la intervención del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ante las repetidas violaciones de la soberanía territorial siria cometidas por Israel.
El embajador estadounidense en Turquía y enviado especial en Siria e Irak, Tom Barrack, confirmó el ataque como una operación israelí y reprochó a Jerusalén lo que consideró una “innecesaria escalada”. El diplomático estadounidense aseguró que las autoridades sirias del gobierno encabezado por Ahmed al-Sharaa no ha adoptado una postura agresiva hacia Israel, al contrario, repetidamente ha indicado su intención de desescalar las tensiones con su vecino al sur.
Pese al respaldo estadounidense del que goza el gobierno sirio, Israel ha manifestado su desconfianza por el pasado extremista de Al-Sharaa, quien encabezó la facción siria de Al-Qaeda desde 2012. El presidente sirio anunció en julio de este año sus intenciones por llegar a un acuerdo de seguridad con Israel; sin embargo, Jerusalén ha declarado que no tolerará la presencia de extremistas islámicos en su frontera.