Nicaragua.– Luego de que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, declarara públicamente que no habría más elecciones federales, los exiliados nicaragüenses en Estados Unidos le pidieron al presidente Donald Trump que capturara a Ortega, tal como lo hizo con Nicolás Maduro, expresidente de Venezuela.

Exiliados y funcionarios de Miami pidieron a la Administración de Trump elevar la presión contra Ortega y su esposa, la copresidenta Rosario Murillo, incluyendo una imputación criminal por narcotráfico.

Exiliados nicaragüenses piden a Donald Trump actuar contra Daniel Ortega

En una conferencia en Miami, los exiliados pidieron emplear todos los instrumentos jurídicos disponibles para presionar al régimen de Daniel Ortega y favorecer la convocatoria de elecciones libres en Nicaragua.

También solicitaron la declaración como organización terrorista al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y revivir la ‘Nica Act’ de 2018, con sanciones a funcionarios y militares.

Además, los exiliados pidieron que se investiguen posibles crímenes de lesa humanidad cometidos durante el Gobierno de Daniel Ortega, así como presuntos delitos de narcotráfico. Estas acusaciones forman parte de sus llamados a aumentar la presión internacional sobre el régimen y exigir condiciones para la celebración de elecciones libres en Nicaragua.

Aida Carrión-Vanegas, presidenta de la organización Nicaragüenses-Americanos Unidos por la República solicitó:

Que haya una extracción como hizo el presidente Donald Trump con Nicolás Maduro, que lo saque del poder para que pueda restablecer la democracia y la libertad en nuestro país”.

Carrión-Vanegas también agregó que la única esperanza que tienen en este momento los nicaragüenses es la Administración de Trump.

Daniel Ortega advirtió que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones”

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, declaró en julio de 2026 que en el país “no volverá a haber elecciones” y anunció que trabajará con la Asamblea Nacional para establecer leyes que impidan a la oposición regresar al poder.

Ortega hizo estas declaraciones durante la conmemoración del 47.º aniversario de la Revolución Sandinista en Managua, donde afirmó que no permitirá que los partidos de oposición ni sus adversarios lleguen al Gobierno.

Nicaragua está gobernada por Ortega desde 2007. Su esposa, Rosario Murillo, ocupó la vicepresidencia desde 2017 y asumió como copresidenta del país en 2025, tras una reforma constitucional que modificó la estructura del Poder Ejecutivo.

La declaración de Ortega aumentó la preocupación entre los nicaragüenses, especialmente entre quienes se encuentran en el exilio, ante la posibilidad de que se cierre la vía electoral para la oposición.