Israel.- Se hizo llegar a la Casa Blanca sus “serias preocupaciones de seguridad” en torno al acuerdo propuesto para lograr el desarme de Hamás, de acuerdo con un funcionario israelí.
Las advertencias se producen mientras nuevos ataques israelíes registrados en Gaza durante la noche y hasta la tarde del domingo dejaron al menos 17 personas muertas, entre ellas varios niños.
Las declaraciones de Doron Spielman, portavoz de la oficina del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, representan uno de los primeros pronunciamientos públicos de un funcionario de Israel desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el acuerdo.
En declaraciones a The Associated Press, Spielman explicó que, según la evaluación de inteligencia israelí, Hamás no habría abandonado sus planes de reconstruir su capacidad militar y que, por el contrario, todavía existiría un compromiso con mantener y recuperar su estructura armada.
Bajo esta perspectiva, Israel no contempla retirar sus fuerzas de la Franja de Gaza mientras Hamás no haya completado un proceso de desarme que las autoridades israelíes consideren real y verificable. Actualmente, el ejército israelí mantiene el control de más del 60% del territorio gazatí.
“Nuestra evaluación es que, si nos replegamos antes de que Hamás esté verdaderamente desarmado, ampliará rápidamente su presencia en toda Gaza, reconstruirá su infraestructura terrorista, volverá a amenazar a las comunidades israelíes e intentará llevar a cabo otro ataque al estilo del del 7 de octubre”, afirmó, en referencia a la ofensiva de milicianos de Hamás contra Israel en 2023 que desencadenó la guerra en la Franja de Gaza.
Para el gobierno israelí, la entrega efectiva de las armas constituye un elemento indispensable antes de avanzar con una retirada militar de mayor alcance.
“Desarmar significa entregar físicamente las armas. Nada menos”, sostuvo Spielman.
Hamás afirma que comenzará a desarmarse
Las declaraciones del funcionario israelí se produjeron pocos días después de que Hamás manifestara que estaría dispuesto a iniciar el proceso de desarme como parte del alto el fuego impulsado por Estados Unidos.
El acuerdo fue firmado hace nueve meses con el objetivo de poner fin a un conflicto que se ha prolongado durante casi tres años. El anuncio de Hamás representa un posible paso hacia la conclusión de la guerra, aunque todavía existen importantes obstáculos que podrían dificultar la implementación completa del pacto.
Entre los principales desafíos se encuentran las condiciones establecidas por las partes, los mecanismos para verificar el desarme y los plazos necesarios para cumplir cada una de las etapas contempladas en el acuerdo.
Por ello, aunque la disposición expresada por Hamás podría abrir la puerta a nuevos avances diplomáticos, Israel mantiene reservas sobre la posibilidad de que el grupo cumpla efectivamente con el compromiso de abandonar su estructura militar.
Mientras continúan las negociaciones, la situación sobre el terreno permanece marcada por la violencia. Los ataques registrados en Gaza durante las últimas horas dejaron al menos 17 muertos, incluidos niños, lo que añade presión a los esfuerzos internacionales para consolidar el alto el fuego y avanzar hacia el cumplimiento del acuerdo.