Estados Unidos.- En medio de la creciente disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá, el presidente Donald Trump lanzó este domingo una invitación a las compañías canadienses que mantienen operaciones comerciales con su país vecino: trasladar sus negocios a territorio estadounidense de manera inmediata para quedar exentas de los aranceles.

A través de su plataforma Truth Social, el mandatario dirigió el mensaje a las empresas de Canadá y aseguró que aquellas que decidan establecerse en Estados Unidos no tendrán que enfrentar impuestos aduaneros por sus operaciones

“Que todas las empresas canadienses que hacen negocios con Estados Unidos se trasladen a Estados Unidos, inmediatamente…¡Al regresar, no hay ARANCELES!”, escribió Trump en un mensaje en su red Truth Social.

El presidente estadounidense volvió a referirse a Canadá en otra publicación realizada durante este mismo domingo. En ella, endureció nuevamente su postura frente a los productos procedentes del país vecino, particularmente los relacionados con la industria automotriz.

“No quiero nada canadiense. Nos han estado estafando durante décadas, y eso se va a acabar”, declaró Trump.

Trump también lanzó fuertes críticas contra las prácticas comerciales de Canadá y colocó al país entre los gobiernos que, según su perspectiva, más han perjudicado a Estados Unidos mediante sus relaciones comerciales.

Asimismo, el presidente calificó a Canadá como “uno de los peores abusadores” en materia comercial y dijo que ese país “ya no tiene derecho a privilegios”.

El mandatario defendió además las medidas arancelarias implementadas por su administración y aseguró que han tenido un efecto positivo sobre la industria automotriz estadounidense. De acuerdo con Trump, estas políticas han permitido recuperar y proteger un sector considerado estratégico para la economía del país.

Destacó que los aranceles impuestos por su gobierno “revivieron y, de hecho, salvaron” a la industria automotriz estadounidense, gracias a los aranceles impuestos.

La confrontación comercial entre Washington y Ottawa se ha intensificado durante las últimas semanas, particularmente después de que las negociaciones entre ambos gobiernos no consiguieran alcanzar un acuerdo este mismo mes.

El fracaso de las conversaciones derivó en nuevas medidas comerciales por parte de Estados Unidos. A partir del 22 de agosto comenzaron a aplicarse aranceles de 50 % a diferentes productos procedentes de Canadá, una medida que ya había sido anunciada previamente por Trump.

El gobierno canadiense, por su parte, prepara una respuesta mediante nuevos impuestos aduaneros sobre productos estadounidenses. Estas medidas de represalia están previstas para comenzar a aplicarse el próximo 8 de septiembre, por lo que las tensiones comerciales entre ambos países podrían aumentar durante las próximas semanas.