Estados Unidos.- El Gobierno de Estados Unidos llamó este miércoles a la comunidad internacional a suspender las relaciones comerciales habituales con Nicaragua, luego de que la Asamblea Nacional aprobara en primera legislatura una reforma constitucional que, según Washington, consolida el poder de Daniel Ortega y Rosario Murillo y elimina las garantías para celebrar elecciones libres.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la enmienda impulsada por el oficialismo “socavó la ficción democrática de Nicaragua” al consolidar lo que calificó como una “dinastía ilegítima” encabezada por Ortega y Murillo.
“Estados Unidos insta a sus socios internacionales a poner fin de inmediato a las operaciones comerciales habituales con esta brutal dictadura”, escribió Rubio.
El funcionario sostuvo que los gobiernos que niegan los derechos de sus ciudadanos no deberían recibir los mismos beneficios económicos y políticos que aquellos comprometidos con la paz y la seguridad en el hemisferio.
Rubio también aseguró que la Administración del presidente Donald Trump mantendrá acciones para responder a las violaciones de derechos humanos atribuidas al Gobierno nicaragüense, incluidas gestiones en organismos como la Organización de los Estados Americanos (OEA). Además, reiteró el respaldo de Washington al derecho de los nicaragüenses a decidir el futuro de su país.
La reforma que cambió el calendario electoral
Las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense se produjeron un día después de que el Parlamento de Nicaragua aprobara en primera legislatura una reforma constitucional que impide a los llamados “traidores a la patria” competir por cargos de elección popular y amplía de cinco a siete años el periodo presidencial.
La iniciativa fue promovida por Daniel Ortega, de 80 años, quien gobierna Nicaragua desde 2007. Desde una reforma constitucional de 2025 comparte la jefatura del Estado con su esposa, Rosario Murillo, en calidad de copresidenta.
Para entrar en vigor, la reforma deberá ser ratificada por la próxima legislatura de la Asamblea Nacional, que sesionará del 9 de enero al 15 de diciembre de 2027.
Con estos cambios, las elecciones generales previstas originalmente para noviembre de 2026 quedarían aplazadas hasta noviembre de 2027.
Crece la presión internacional
Hace dos semanas, el Consejo Permanente de la OEA aprobó convocar una reunión de cancilleres para analizar la situación en Nicaragua.
Estados Unidos mantiene desde hace años sanciones contra funcionarios e instituciones del Gobierno de Managua, al que acusa de reprimir a la oposición y debilitar las instituciones democráticas del país.