Reino Unido.- Las autoridades británicas liberaron bajo fianza a los cinco jóvenes, originarios de Londres, detenidos este domingo en las cercanías de la Base Aérea de Fairford por sospecha de posesión de explosivos y cargos de participar en actividades terroristas; la Policía Contraterrorista detalló este lunes que se investiga la posibilidad de vínculos hacia países hostiles y otras entidades no estatales.

El sábado por la noche una granjera local identificó un grupo de hombres con sus rostros cubiertos alrededor de tres camionetas estacionadas en el acotamiento de un camino cercano a la base aérea. El reporte policial hecho por la mujer inició un despliegue policial en el que se evacuaron 85 casas de la aldea cercana, se movilizaron unidades forenses de la Policía y de eliminación de explosivos del Ejército y detuvieron a cinco nacionales británicos de alrededor de 20 años; de acuerdo con medios locales, las investigaciones iniciales no encontraron rastros de explosivos en las camionetas.

Lawrence Taylor, jefe de la unidad de contraterrorismo de la Policía, pese a que los sospechosos hayan sido puestos en libertad las investigaciones continúan y los cinco hombres permanecen como sujetos de interés en las múltiples líneas que siguen las autoridades. De acuerdo con una fuente consultada por la agencia Reuters, la Policía investiga posibles conexiones entre grupos islamistas no estatales, la posibilidad de un sabotaje ruso o un ataque vinculado con Irán.

La Base Aérea de Fairford ha sido objeto de protestas desde que Keir Starmer, ex primer  ministro británico, autorizó su uso para operaciones defensivas en contra de Irán en marzo de este año; los bombarderos B-1 y B-52 de la Fuerza Aérea estadounidense han operado desde ahí durante el conflicto.

Las fuerzas de seguridad iraníes han declarado que todas las instalaciones que participan en operaciones en su contra son blancos legítimos; sin embargo, la Embajada de Irán en Londres rechazó categóricamente su vinculación con un posible ataque en suelo británico y señaló que las especulaciones al respecto alimentan la “iranofobia” que se vive en Reino Unido.

En abril autoridades británicas elevaron su alerta de riesgo ante una serie de incidentes antisemitas al norte de la capital y las instancias contraterrorismo señalaron posibles vínculos con proxis iraníes; Taylor mencionó que se investiga si los sospechosos ya liberados cooperaban consciente o involuntariamente con entidades estatales hostiles.

Andy Burnham, llamó a una reunión de seguridad para determinar los hechos y preparar una respuesta ante cualquier emergencia. Del otro lado del Atlántico, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que los individuos detenidos estaban bajo vigilancia conjunta y buscaban “hacer mucho daño”; pese a que las autoridades británicas felicitaron la actuación cívica de la granjera que reportó las camionetas.

Tras las operaciones la Embajada estadounidense en Londres emitió un comunicado advirtiendo a sus nacionales en Reino Unido aumentar su seguridad personal, mientras que la Fuerza Aérea aumentó la seguridad alrededor de las instalaciones aéreas; por su parte la Policía británica estableció un perímetro de seguridad.