Ciudad De México.- Madres y padres de los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa y los manifestantes que participen en la movilización de este sábado 26 de septiembre tendrán permitido llegar al Zócalo de la Ciudad de México, adelantó el secretario de Gobierno capitalino, César Cravioto.

Esto resulta relevante porque rompe con la restricción impuesta el año pasado, cuando no se permitió el paso de las personas inconformes a esta zona del Centro Histórico.

El funcionario explicó que los padres y estudiantes de Ayotzinapa comenzarán sus actividades desde el 24 de septiembre, con presencia en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y posteriormente en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Craviotto señaló que el Gobierno de la Ciudad de México sostuvo una reunión con representantes de los padres y jóvenes de Ayotzinapa, quienes se comprometieron a realizar una manifestación pacífica. A cambio, las autoridades capitalinas garantizaron la libertad de tránsito durante la movilización.

“Van a llegar al Zócalo”, puntualizó el secretario, quien llamó a que la protesta se mantenga pacífica y que la manifestación se concentre en la exigencia de justicia por los jóvenes desaparecidos.

Padres de Ayotzinapa piden actuar contra posibles infiltrados

Al salir de Palacio Nacional, donde se acordó el operativo para la movilización de este sábado con autoridades federales, Craviotto indicó para medios de comunicación que los propios representantes de los padres solicitaron que se actúe contra posibles infiltrados que pudieran provocar actos violentos o desvirtuar el sentido de la protesta

“Ellos mismos dijeron que si teníamos que actuar para que grupos que no están en su propia lucha que quisieran hacer desmanes, lo hiciéramos”, explicó.

No obstante, el funcionario aseguró que las autoridades serán cuidadosas para garantizar que la marcha se desarrolle en torno a su principal demanda: pedir justicia por los jóvenes desaparecidos.

Este sábado 26 de septiembre se cumplen 12 años de la desaparición de los estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero.