Ciudad De México.- Dos años atrás Circe Camacho ganó la alcaldía de Xochimilco en una elección en la que la gobernante se comprometió a trabajar por los pueblos y barrios originarios que habitan una de los zonas más tradicionales de la Ciudad de México; dos años más tarde, la gobernante promete no dar marcha atrás pese a los intentos de descarrilamiento contra su administración.

Con la plaza central de la alcaldía repleta de simpatizantes, caballos y chinelos coloreando el concreto y más de una tambora compitiendo por demostrar su apoyo, la alcaldesa tomó el estrado este 1 de agosto para asegurar que Xochimilco es mucho más que un lugar.

A 669 días de tomar las riendas del territorio caracterizado por chinampas y trajineras, la presentación de sus resultados permitió a Camacho exponer avances en sus cinco ejes de gobierno; traducidos en acciones que promueven la seguridad, el apoyo al sector agrícola, la equidad de género y la mejora de las condiciones de vida de los xochimilcas.

Xochimilco es una de las alcaldías con uno de los índices de desarrollo humano más bajos en la capital mexicana y su gobernante ha hecho de cambiar ese estigma su principal meta de gobierno.

Con la idea de replantear las acciones de gobierno, la abanderada del Partido del Trabajo busca mejorar la atención de peticiones ciudadanas y lograr que el 80% de ellas sean canalizadas; con mejoras al drenaje, esfuerzos para proteger los humedales y las zonas de conservación y una atención prioritaria a los servicios básicos como el acceso al agua Camacho prometió trabajar para revertir la desigualdad en su alcaldía.

Elizabeth Martínez, vecina de la demarcación y comerciante en un tianguis, dijo notar el cambio que Circe representa; la pavimentación, drenaje y ordenamiento urbano, contrastas con los seis años de la administración previa que, según la xochimilca, solo arreglaban por dónde vivían.

“Los resultados, compañeros y compañeras, son claros y los números así los reportan, hoy existe una mayor capacidad de reacción, una mayor presencia territorial y una atención más oportuna para los y las habitantes de nuestra tierra de guardianes; consolidado un gobierno que trabaja con hechos y resultados en favor de la ciudadanía”, declaró la gobernante entre gritos de Circe puede.

La atención a “las deudas históricas” ha sido uno de los ejes con los que la militante del PT busca diferenciarse de quienes la antecedieron al frente de la alcaldía. Bajo la filosofía de que ninguna persona es irregular, la alcaldesa busca regularizar los casi 50 asentamientos humanos que, al vivir fuera de las regulaciones urbanas, no cuentan con servicios básicos o documentación que acredite su propiedad.

Con la idea de atender una situación cuya falta de atención género exclusión social por décadas a 40 asentamientos en la montaña y ocho más en la zona lacustre, la alcaldesa pidió a sus habitantes que no se desesperen y explicó las dificultades que su equipo ha enfrentado para buscar solución a un problema que va más allá de “números, estadísticas o casos que deban censarse”.

Con más banderas rojas que guindas, Circe se comprometió a seguir trabajando por la población xochimilca al tiempo que se dijo agradecida por el apoyo de la administración federal y el gobierno de la Ciudad de México.

“Dar resultados en esta administración no ha sido nada sencillo tuvimos que enfrentar prácticas del pasado que afectaban el ejercicio de nuestra administración. Hemos presentado denuncias, hemos dado aviso a los órganos de control interno y, sobretodo, hemos cambiado esas viejas dinámicas de beneficiar a solo unos cuantos por encima del bienestar de las mayorías (…) y a ustedes les digo fuerte y claro, compañeras y compañeros, no nos vamos a rajar, no nos van a vencer, a nosotros nos mueven los ideales y los principios de ser actores de la izquierda”, clamó la alcaldesa al finalizar su segundo informe de gobierno.