Ciudad De México.- El Zócalo de la Ciudad de México se unió en un solo coro cuando la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo apareció frente al Palacio Nacional. “¡Es un honor estar con Claudia hoy!”, se le escuchó a las miles de personas que asistieron al evento titulado “Honestidad y resultados”, bajo el cual la primera jefa de Gobierno del país presentó los avances de sus primeros dos años de mandato.

Aunque el mismo coro pareció interrumpir el inicio de su mensaje, la presidenta siguió el discurso que ha esparcido a lo largo de los 32 estados del país en las últimas semanas, para finalizar en el centro de la Ciudad que una vez lideró.

“Surgimos de un movimiento social, venimos de la lucha por la justicia y la democracia, nos formamos en la Plaza Pública y siempre rendimos cuentas en la Plaza Pública. Somos representantes del pueblo de México y siempre responderemos al pueblo de México (…) Rendir cuentas en la Plaza Pública es obedecer al pueblo, porque el pueblo es el único dueño de la soberanía nacional”, enfatizó la máxima representante del país.

País independiente y soberano

En la capital, la presidenta remarcó la independencia y soberanía del pueblo mexicano en medio de insinuaciones y críticas desde la Casa Blanca, como que nuestro país es gobernado por el narcotráfico.

“Ninguna potencia extranjera, ninguna élite económica-política, tiene derecho a dictar el presente y el futuro de nuestra patria. Esa solo le pertenece al pueblo de México”, sentenció.

Bajo esa línea, la presidenta aprovechó para mencionar que en la Constitución se fortalece la independencia y la soberanía, pues el nuevo artículo 40 tiene un nuevo párrafo que rechaza el intento de injerencia extranjera, y el artículo 19 da pena máxima a cualquier agente extranjero que intente violar el territorio.

Los avances

La presidenta distinguió algunos de los avances y logros de su Gobierno, como las becas a los estudiantes de educación pública y la garantía de la educación en todos sus niveles.

Reconocieron, dijo, la salud como derecho, así como la vivienda; dos campos que, presumió, dejaron de ser privilegios y se convirtieron nuevamente en derechos del pueblo de México.

Detalló que en lo que va de este año se han invertido 70 mil 258 millones de pesos para 3 millones de derechohabientes de programas de Bienestar en la Ciudad de México.

A la par, aseguró que están apoyando en la rehabilitación de la línea 12 de metro; aportan recursos para la línea 4 de Cablebús; siguen en la construcción del tren Felipe Ángeles hasta el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, así como en las líneas de tren de Ciudad de México a Pachuca y Querétaro.

Resaltó haber elevado a rango constitucional la pensión universal para adultos mayores (que actualmente beneficia a 1 millón 377 mil 198 personas) y la pensión a personas con discapacidad (que resulta favorable para 255 mil personas en Ciudad de México). Recordó, también, la aprobación de la jornada laboral de 40 horas y la obligación de aumentar el salario mínimo por encima de la inflación.

“Los recursos públicos ya no van para privilegios de unos pocos, sino para el bienestar de la mayoría”, señaló la mandataria.

La jefa de Gobierno federal no olvidó mencionar que, por primera vez en la historia de México, los pueblos indígenas y afro-mexicanos son sujetos de derecho público con todos sus derechos. Igualmente, recalcó que la Constitución reconoce la igualdad sustantiva de las mujeres y fortalece la democracia.

Recordó que ahora tanto Pemex como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) son nuevamente reconocidos por la Constitución como empresas públicas y que regresaron el agua como bien nacional y un derecho humano fundamental.

Respecto a los intereses políticos que defiende su partido, Sheinbaum Pardo dijo que a partir de 2030 ningún cargo de elección popular tendrá reelección y que ahora la Constitución prohíbe el nepotismo, los cargos inmediatos de elección popular.

Aprovechó para enfatizar que este lunes, 28 de septiembre, el Senado puede aprobar “una reforma histórica”, sobre que toda persona que desee gobernar como jefe de Gobierno o presidente de la República, solo puede ser mexicano. No tener doble nacionalidad.