El regreso de Madonna a la pista de baile con Confessions II fue recibido con entusiasmo por la crítica especializada. A un día de su lanzamiento, distintos medios coinciden en que la cantante logró algo que parecía cada vez más difícil: entregar su trabajo más sólido desde Confessions on a Dance Floor (lanzado en 2005), gracias al reencuentro creativo con el productor Stuart Price.
Aunque prácticamente todas las reseñas de Confessions II aclaran que el álbum no supera a su antecesor y que carece de un éxito inmediato del tamaño de “Hung Up”, el consenso es que Madonna recuperó la inspiración al dejar de perseguir tendencias para volver al house, el disco y la electrónica que marcaron una de las etapas más celebradas de su carrera.
Entre las canciones que más se repiten en las críticas como destacadas del disco está “Danceteria”.
Pitchfork la describe como una celebración de los primeros años de Madonna en los clubes neoyorkinos, mientras que otros medios consideran que resume el espíritu autobiográfico del álbum al mirar hacia la época en la que comenzó su carrera.
“I Feel So Free”, que abre el disco, también figura entre los grandes aciertos según los especialistas, que resaltan su producción de deep house y acid house, además de la forma en que recupera el sonido clásico de Stuart Price sin sentirse nostálgico.
Tanto People como Le Monde la consideran una declaración de intenciones que marca el tono del álbum desde los primeros minutos.


