Ciudad De México.– Se ha consolidado México como uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos y Canadá, además de que, paralelamente, el fenómeno del nearshoring está atrayendo nuevas inversiones, fortaleciendo cadenas de suministro y generando oportunidades de crecimiento económico en múltiples regiones del país.
Así lo manifestó el coordinador de operación política de Morena, Pedro Haces Barba, quien destacó que la entrada en vigor del T-MEC transformó además las reglas laborales de América del Norte.
La relocalización de industrias, el fortalecimiento de la integración económica de América del Norte, la llegada de nuevas inversiones, el desarrollo tecnológico y la evolución de las cadenas productivas están modificando profundamente la manera en que trabajamos, producimos y competimos en el mundo”.
Indicó que conceptos como democracia sindical, legitimación de contratos colectivos, libertad de asociación y transparencia dejaron de ser únicamente asuntos internos para convertirse también en factores observados por inversionistas, organismos internacionales y gobiernos socios.
El también dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (Catem), manifestó que, durante años, la conversación laboral en México estuvo marcada por debates que respondían a las realidades de otro tiempo. Sin embargo, los desafíos que enfrenta nuestro país hoy son distintos y exigen nuevas respuestas.
En este sentido, Haces Barba destacó que la historia demuestra que las organizaciones de trabajadores han desempeñado un papel fundamental en la construcción de derechos laborales, mecanismos de protección social y espacios de negociación colectiva que contribuyeron al desarrollo económico y social de México.
Aunque, agregó, también es cierto que buena parte del sistema laboral acumuló críticas relacionadas con el corporativismo, la falta de transparencia, la distancia entre dirigentes y trabajadores y una creciente pérdida de legitimidad frente a amplios sectores de la sociedad.
Esa combinación de fortalezas y debilidades generó una paradoja que sigue vigente hasta nuestros días: la representación laboral continúa siendo necesaria, pero su papel requiere ser repensado para responder a los desafíos de una nueva economía”, dijo el dirigente sindical.