Chile.- Organizaciones civiles, familiares de víctimas y partidos de oposición, salieron a las calles para recordar el aniversario del golpe de Estado que en 1973 derrocó al gobierno democrático de Salvador Allende y dio inicio a la dictadura militar de Augusto Pinochet.

La jornada estuvo marcada por la ausencia de actos oficiales convocados por el gobierno de José Antonio Kast, quien justificó su decisión de no realizar o participar en una ceremonia, al señalar que

No puedo borrar el pasado, pero tampoco puedo pedirles a nuestros compatriotas que estemos condenados por nuestra historia a no poder mirar el futuro”, dijo Kast.

Lo anterior rompe con la tradición de las últimas décadas en las que todos los gobiernos posteriores a la dictadura realizaron actos de memoria para recordar el asalto y bombardeo que destruyó el Palacio de La Moneda hace 53 años.

Kast optó por visitar a las familias afectadas por las recientes emergencias climáticas en el sur del país

No hay mejor homenaje para la patria que enfrentar las urgencias de nuestros compatriotas”, enfatizó. “Ese es el mejor homenaje que podemos hacer a Chile”.

Mientras, en Santiago, centenares de personas salieron a las calles con pancartas y marcharon por las calles del centro de la capital. Depositaron flores y ofrendas en el monumento a la memoria de Allende, erigido en la Plaza de la Constitución, a pocos metros de la sede de gobierno.

Para muchos chilenos el 11 de septiembre de 1973 fue la última vez que pudieron desayunar con sus padres, hermanos, compañeros. Y eso no lo podemos olvidar, por ellos, por nosotros”, dijo Emilia Núñez, de 63 años, quien tenía 10 años cuando los militares tomaron el poder. “Era sólo una niña, pero me acuerdo los gritos, la radio, los momentos de terror”.

El asalto de los militares a La Moneda terminó con la muerte del presidente socialista y marcó el comienzo de 17 años de dictadura de Pinochet, uno de los capítulos más sombríos de la historia del país, que según datos oficiales, saldó unas 40 mil víctimas, entre ellas más de 2 mil ejecutados y mil 469 víctimas de desaparición forzada.