Estados Unidos .- Se convirtió en uno de los primeros países en responder al nuevo brote de ébola en la República Democrática del Congo.
A través del Departamento de Estado se activó un plan de respuesta y movilizó una ayuda exterior inicial de 13 millones de dólares para las labores de respuesta inmediata, como la capacidad de los laboratorios, la comunicación de riesgos, los entierros seguros, los controles de entrada y salida y la gestión de casos clínicos.
Asimismo, el Departamento de Estado se está preparando para anunciar una financiación bilateral adicional tanto para la respuesta al brote como para la asistencia humanitaria, a medida que continúa recabando información sobre el alcance del mismo.
Esta financiación adicional se suma a las inversiones de Estados Unidos en vigilancia epidemiológica y detección de brotes, y a las labores de respuesta realizadas mediante memorandos de entendimiento bilaterales sobre salud firmados con la República Democrática del Congo y Uganda en el marco de la Estrategia de Salud Global “Estados Unidos Primero”.
Estados Unidos pide a sus ciudadanos no viajar al Congo
Dos días después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara al brote del ébola como “emergencia de salud pública de importancia internacional”, el Departamento de Estado alertó a sus turistas a no viajar a los países con registro de casos y muertes.
De manera específica, se le exhortó a los estadounidenses a no viajar a la República Democrática del Congo, a Sudán del Sur o a Uganda “por ningún motivo” y a reconsiderar los viajes a Ruanda debido al brote de la enfermedad por el virus del Ébola Bundibugyo en la región.
Debido a que el actual brote en el Congo tiene la particularidad de que está causado por el virus Bundibugyo, esta es una cepa del ébola para la que no existen vacunas ni tratamientos.
Fue el pasado domingo que el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró una emergencia de salud pública de preocupación internacional sin haber reunido antes al Comité de Emergencia, lo que es posible tras los cambios realizados al Reglamento Sanitario Internacional tras la pandemia de COVID-19 con el fin de agilizar las medidas y la coordinación internacional.
La agencia de la ONU ya cuenta con un equipo sobre el terreno que está prestando apoyo a las autoridades nacionales para responder a la situación, además de los suministros y equipos que ha enviado.
El virus del ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas. Según la OMS, el virus presenta una tasa de mortalidad media de entre el 25 % y el 90 %.