Europa.- Temperaturas que alcanzan los 40 grados y el inicio de la temporada de sequías en Europa Central han provocado un descenso de los niveles de agua en los ríos Rin y Danubio al punto de impedir la navegación, reducir la generación de energía y descubrir secretos de otras épocas.

En Países Bajos y Alemania las mediciones del Rin llegaron a su punto más bajo desde que comenzaron los registros; el Sistema Nacional de Información de Bajos Niveles de Agua alemán confirmó que a finales de julio 44% de las estaciones de medición del Rin dieron resultados históricamente bajos.

El pasado viernes la estación de Kaub, una de las más importantes para determinar la navegabilidad del Rin, reportó una profundidad de tan solo 25 centímetros; con ello, y aunque desde entonces la profundidad ha aumentado, las autoridades alemanas restringieron el peso de las embarcaciones.

Y mientras el río que fluye hacia el norte aún es utilizable para el transporte de mercancías, el Danubio experimenta el nivel de agua más bajo en su historia. Atravesando 10 países de Europa Central y Europa del Este en un serpenteo que comienza en Alemania y desemboca en el Mar Negro; el Río Danubio es una de las cuencas más importantes del viejo continente.

El Danubio impulsa centrales eléctricas en Serbia y enfría centrales nucleares en Hungría y Rumania que han tenido que parar o reducir su producción. El día de ayer la central nuclear de Paks, que genera el 50% de la electricidad húngara cerró sin un calendario de cuando volvería a operaciones normales mientras que en Serbia termoeléctricas impulsadas por el cauce del río disminuyeron su producción un 80%.

Pese a ello, la emergencia también ha revelado los secretos que se ahogaban en las aguas del Danubio. En Bulgaria, huesos de lo que se presume es un mamut fueron descubiertos en una de las orillas desecadas del río; un colmillo, un fémur y dos dientes del animal prehistórico que recorrió Europa hace al menos 14 mil años fueron llevados a un museo local.

No obstante, no todos los descubrimientos fueron igual de agradables. La semana pasada, en Hungría, las autoridades cerraron el Puente Margaret cuando los bajos niveles del agua dejaron ver una bomba no detonada en la base del puente que conecta Budapest. Este no fue el único recuerdo de un tiempo donde Europa fue consumida por la guerra, en la frontera entre Serbia y Rumania se descubrió el casco de un barco Nazi hundido durante la Segunda Guerra Mundial.

Docenas de embarcaciones de la flota del régimen nazi estacionada en el Mar Negro han comenzado a emerger, algunas todavía con armas. Historiadores han señalado que hay al menos 200 de estos barcos hundidos en esta zona del Danubio; los expertos mencionan que fueron los mismos alemanes quienes los sumergieron como una medida desesperada para retrasar el avance del Ejército Soviético.