Ciudad De México.- El nuevo estandarte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es la justicia energética, estrategia encabezada por su directora general, Emilia Calleja Alor, la cual busca llevar electricidad a las comunidades donde la red aún no llega. Esto, mientras se refuerza la infraestructura para fortalecer el servicio eléctrico.
En la actualidad, México cuenta con una cobertura eléctrica de 99.85 por ciento. Ese 0.15 por ciento restante representa a comunidades en zonas serranas o donde conectar una red convencional requiere soluciones específicas, mismas donde hoy la CFE pone el foco.
Para 2026, la empresa ejecuta 3 mil 237 obras con una inversión cercana a mil 786 millones de pesos, en beneficio de más de 75 mil personas, dando prioridad a pueblos originarios.
“La energía eléctrica es fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas y fortalecer el desarrollo de sus comunidades, sin importar el territorio donde se encuentren”, afirmó la directora.
La justicia energética, parte de los 100 compromisos de la presidenta Claudia Sheinbaum, también contempla la continuidad y calidad del servicio. Para sostenerlas, apunta la directora, es indispensable que el sistema cuente con un margen de reserva que permita responder al crecimiento de la demanda y a eventuales contingencias. Esta capacidad adquiere especial relevancia durante el verano, cuando el consumo de electricidad alcanza sus niveles más altos.
La CFE cuenta con la capacidad para hacer frente a este panorama. De acuerdo con registros de la empresa pública, el sistema llega a la temporada de verano con una capacidad efectiva de 62 mil 713 megawatts, incluidos los productores externos, frente a una demanda máxima proyectada por el CENACE de 55 mil 600 megawatts.
La empresa también reporta una reducción en las alertas del sistema. En 2024 se registraron 24 alertas y cuatro emergencias por margen de reserva, mientras que en 2025 hubo tres alertas y, en lo que va de 2026, no se ha reportado ninguna.
Parte de esta estrategia se sostiene en la prevención y en soluciones pensadas para cada región del territorio. La CFE ha automatizado más de 4 mil 500 circuitos para detectar y aislar fallas de forma inmediata. También opera el SISNAE, plataforma propia que permite anticipar fenómenos meteorológicos como huracanes y frentes fríos. A ello se suman cinco nuevas centrales de ciclo combinado que, en conjunto, adicionan más de 3 mil megawatts al Sistema Eléctrico Nacional.
En el norte y noreste del país resalta la instalación de tecnología STATCOM para estabilizar la red ante picos de demanda. Mientras que en la zona sur-sureste, los programas estatales de 2024 a 2030 contemplan inversiones en redes de transmisión y distribución que superan los 16 mil millones de pesos (mdp) en Veracruz, los 15 mil millones de pesos en Quintana Roo, 8 mil millones de pesos en Chiapas, así como más de 4 mil millones de pesos en Yucatán y los 3 mil millones de pesos en Tabasco.