Ciudad De México.- organizaciones populares, comerciantes, transportistas, estudiantes, liderazgos vecinales y dirigentes territoriales de Cuauhtémoc cerraron filas para defender la soberanía nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum y la jefa de Gobierno, Clara Brugada, en un encuentro que exhibió capacidad de movilización y una amplia convergencia de fuerzas sociales.

La concentración reunió a expresiones del Movimiento Urbano Popular, dirigentes históricos del comercio del Centro Histórico, organizaciones de transportistas y representantes vecinales, además de más de una veintena de liderazgos sociales y territoriales.

Entre los asistentes estuvieron Arturo Ávila, diputado federal y vocero del Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados; Diana Sánchez Barrios, diputada local; y Agustín Torres, ex jefe delegacional de Cuauhtémoc, junto con representantes de distintas organizaciones populares.

Mensaje de Janecarlo Lozano

En medio de este escenario, la presencia de Janecarlo Lozano, alcalde de Gustavo A. Madero, adquirió una lectura política particular. El edil dejó claro que su participación no tiene como objetivo impulsar una aspiración personal, sino contribuir a la organización y a la unidad del movimiento en una demarcación considerada estratégica para la vida política de la capital.

Desde Tlatelolco, Lozano hizo un llamado a cerrar filas y evitar que las disputas internas, los proyectos individuales o los intereses de grupo desplacen el objetivo central de la Cuarta Transformación. Su mensaje apuntó directamente a la necesidad de construir unidad política alrededor del proyecto encabezado por Sheinbaum a nivel nacional y Brugada en la Ciudad de México.

“Hoy es tiempo de dejar las aspiraciones personales, los proyectos personales y hacer lo que hoy escribió la Presidenta en sus redes sociales: poner primero y por el frente el interés del pueblo”, afirmó.

El alcalde agregó que la unidad debe colocarse por encima de cualquier diferencia: “Encima de todo está la unidad, encima de todo está el movimiento y, encima de todo, el proyecto de nación y el proyecto de ciudad”.

El mensaje resulta relevante en una demarcación donde convergen organizaciones sociales, estructuras territoriales y sectores históricamente vinculados con la movilización política de la capital.

Más de 20 mil simpatizantes de Morena en Cuauhtémoc, mostraron músculo en Tlatelolco, para sumarse a una idea concreta: la fuerza política no necesariamente se construye alrededor de un solo nombre, sino mediante la capacidad de sumar organizaciones y liderazgos a un proyecto común.

Más que una concentración para levantar una candidatura, el encuentro buscó mostrar músculo territorial y unidad política. Tlatelolco fue, así, el escenario para refrendar que, al menos en el discurso de los asistentes, primero está el movimiento, después el proyecto y al final las aspiraciones personales.