Ciudad De México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo vivió el triunfo de la Selección Mexicana en el juego inaugural de la Copa Mundial 2026 contra Sudáfrica sin despegarse de sus labores y atendió al menos dos llamadas a lo largo del evento.

El Deportivo Hermanos Galeana, al norte de la Ciudad de México, fue la sede que eligió a última hora para ver la apertura del torneo, acompañada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y funcionarios capitalinos.

Entre rostros de seriedad, preocupación y alegría a lo largo de las más de dos horas, intercaló los festejos con vistazos permanentes a su celular. Previo a que comenzara el partido, respondió una llamada que la hizo desocupar su asiento cerca de tres minutos.

Posteriormente, aprovechó el medio tiempo para hablar nuevamente por teléfono y saludar a los aficionados que se acercaron en dos flancos distintos del recinto para solicitarle fotografías, autógrafos y apoyo en casos personales.

La mandataria, ataviada con una camiseta de la Selección personalizada, manifestó su alegría al máximo cuando niñas y niños se acercaron a saludarla y en los momentos de gol.

En la anotación de Julián Quiñones, quien abrió el marcador al minuto 9, se levantó junto con el resto de aficionados a celebrar y sostuvo una bandera tricolor como parte del festejo.

Al minuto 67, cuando Raúl Jiménez aseguró la victoria con el segundo gol, replicó la celebración de pie, pero sumó un abrazo a la mandataria de la capital.

Alrededor, los aficionados ondeaban banderas, sonaban matracas y seguían el encuentro desde las dos pantallas dispuestas en la sede. También se organizaron actividades deportivas en la zona al aire libre.

Una activista en favor de los derechos humanos, quien se identificó como Jenny, aprovechó el espacio para manifestarse y pedir a las autoridades de la ciudad y federales que las especies aseguradas del Refugio Franciscano sean devueltas al lugar del que presuntamente se les rescató.

“Los animales están encerrados, lejos de su casa, de sus cuidadores. Que nos vean, que seguimos apoyando a los animalitos”, expresó.

Una vez finalizados los 90 minutos del juego y un resultado de 2 goles a cero a favor de México, la batucada hizo sonar los tambores. Con ese sonido de fondo, la presidenta emprendió su partida y salió por un acceso dispuesto exclusivo para ella y su equipo.

La afición se dispersó velozmente ante la intensa lluvia que comenzó a caer: pasó de la celebración a la espera. En cuestión de 20 minutos el lugar quedó parcialmente vacío.