Afganistán.- En agosto de 2021 el grupo fundamentalista islámico Talibán retomó el control de Afganistán, desde entonces han emitido más de 100 decretos que han eliminado los derechos conquistados por 20 años y borrado la presencia de las mujeres en la vida pública del país.
De acuerdo con ONU Mujeres, la agencia de Naciones Unidas dedicada a la promover la equidad de género, el Talibán ha institucionalizado la discriminación de niñas y mujeres, creando una crisis de derechos cuyas consecuencias se profundizan año con año. Tan solo en 2026 la emisión de nuevos decretos eliminan la igualdad ante la ley de hombres y mujeres, descriminalizan la violencia intrafamiliar y eliminan los límites de edad para contraer matrimonio mientras obstaculizan cualquier posibilidad de divorcio solicitado por una mujer.
La imposición de un aparato de vigilancia con facultades para detener cualquier atisbo de inconformidad o disidencia ha empujado a las mujeres afganas a una reclusión en donde, según una encuesta de ONU mujeres, 52% de ellas solo deja la casa una o dos veces al mes; 99% de las encuestadas necesita el permiso de un hombre para salir de casa y el 75% afirmaron sentirse inseguras en la calle sin la presencia de un guardián.
Para agravar más la situación, Afganistán es el único país del mundo en donde está formalmente prohibido a las mujeres el acceso a la educación más allá del nivel básico; lo que limita las posibilidades de 2 millones 400 mil niñas en el país. Sumado a ello, la exclusión de la mitad de la población a la educación y las múltiples restricciones en la vida pública que enfrentan las mujeres pone a Afganistán en riesgo de perder 25 mil maestras y enfermeras en tan solo cuatro años más.
El Talibán argumenta que el respeto a las mujeres en Afganistán se da con base en la interpretación de la ley islámica; sin embargo, la interpretación fundamentalista hecha por las autoridades de facto han arrojado a las mujeres afganas a la peor crisis de derechos en el mundo.
Si bien todo el país vive una crisis humanitaria desde el regreso del régimen talibán, la exclusión de las mujeres de la vida pública las ha vuelto la población más vulnerable y, de acuerdo con datos de la ONU, más de 10 millones 700 mil mujeres en Afganistán requieren asistencia humanitaria mientras los servicios y la infraestructura del país continúan empeorando.