Puerto Vallarta, Jal. Con botellas y frascos llenos de agua amarilla y espesa, alrededor de 250 habitantes de los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tonalá y Tlaquepaque se manifestaron la mañana de este sábado frente a Casa Jalisco – donde habita el gobernador en turno- y más tarde en la fuente de La Minerva para denunciar la mala calidad del agua que reciben en sus hogares y la fallida estrategia del gobierno del estado para dotar de buena calidad dicho recurso en toda la zona metropolitana.

Los vecinos de al menos 30 colonias bloquearon los dos carriles de la avenida Manuel Acuña donde expusieron que debido a la escasez y la insalubre calidad del líquido que llega a sus casas se ven obligados a comprar agua a las pipas y de garrafón.

Señalaron que la mala calidad les ha acarreado constantes enfermedades gastrointestinales, padecimientos en la piel y olores nauseabundos.

Algunos vecinos relataron que desde hace dos o tres meses notaron afectaciones en su salud, como irritación de ojos y caída de cabello, todo ello atribuido a la pésima calidad del agua que dota el gobierno estatal.

Los inconformes, en su mayoría amas de casa, invitaron al gobernador – el emecista Pablo Lemus– a bañarse en sus casas, a lavarse la cara, cocinar o solo mojarse con esa agua.

En Casa Jalisco los afectados colocaron frascos y botellas llenas de un líquido de colores amarillo y café; además mostraron cartulinas con mensajes alusivos al contenido del agua, la cual señalaron contiene “Zinc, Bromo, Mercurio, Nitrito y Cobre”

Sin contar que en días recientes organizaciones civiles acusaron que por análisis de laboratorio se detectó la presencia de la bacteria E Coli y metales pesados en el agua que distribuye el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), con graves afectaciones a la salud de los seres vivos.

A dicho organismo también le reclamaron por la contaminación de sus redes derivado de las descargas clandestinas y la tacharon a la dependencia de corrupta.

Los manifestantes afirmaron que por las tuberías el agua sale con olores fétidos y una coloración oscura y con sedimentos todo ello aunado a que enfrentan la temporada de calor bajo esas circunstancias.

“!Turbia el agua, turbio el gobierno”, rezaba una de tantas cartulinas que portaban los pobladores; otra resaltaba: “¡Al Rey de España le diste agua pura y a nosotros pura…!”

Los ciudadanos exigieron solucionar la crisis hídrica que se vive en la zona metropolitana de Guadalajara desde hace tiempo y se les dote con agua de calidad.

La propia Secretaría de Salud de Jalisco ha recomendado no beber dicho recurso pues podría ocasionar enfermedades gastrointestinales e irritación de ojos, entre otras.