Las nuevas restricciones económicas impuestas a Irán por los Estados Unidos inauguraron una nueva etapa del conflicto en el que la Casa Blanca busca asfixiar económicamente al régimen iraní; sin embargo, del otro lado del Golfo Pérsico, Qatar extiende el diálogo con su vecino en un intento para aliviar el conflicto que ya entra en su sexto mes.

El acercamiento de Qatar comenzó este jueves con el viaje a Irán del primer ministro catarí, Sheik Mohammed bin Abdulrahman,  quien fue recibido por su contraparte iraní, el presidente Masoud Pezeshkian, para discutir las repercusiones de la guerra económica librada por Estados Unidos y los esfuerzos para crear condiciones para un nuevo diálogo.

Desde el comienzo de la guerra, Qatar ha aprovechado su alianza con los Estados Unidos para fungir como un intermediario; sin embargo, a pesar de que la participación catarí resultó fundamental en asegurar el cese de hostilidades que comenzó en junio, en esta ocasión la Casa Blanca ha negado cualquier negociación con en régimen iraní.

Mientras Washington rehúye al diálogo con Teherán, los países de la Península Arábiga se preparan para atender las peticiones del régimen. El pasado 26 de agosto, por ejemplo, los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) aseguraron haber llegado a un acuerdo con Omán respecto a la administración del Estrecho de Ormuz. De acuerdo con los CGRI, Teherán acordó compartir tanto la gestión como las ganancias provenientes del paso marítimo, pero los detalles del arreglo aún no han sido publicados.

De acuerdo con las autoridades cataríes, la conversación entre el primer ministro y los representantes iraníes profundizó la propuesta de un corredor marítimo, el cual sea operado por los países a ambos lados del Estrecho de Ormuz para permitir la navegación y retire las minas que aún se esconden en la salida al Golfo de Omán.

El bloqueo que evita la negociación

Las fuerzas de seguridad iraníes advierten que el Estrecho de Ormuz se mantendrá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla con las condiciones del Memorándum de Entendimiento que permitió el cese al fuego con su firma el pasado mes de junio; sin embargo, las autoridades estadounidenses aseguran que no habrá diálogo hasta que la República Islámica presente una nueva actitud de negociación.

Funcionarios iraníes han criticado las sanciones estadounidenses y llamado a la población a unirse en contra de un castigo que han calificado como “actos inhumanos y hostiles”. El vocero del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, pidió a la población evitar la división interna y aseguró que la República Islámica prevalecerá en la guerra económica.

Por su parte, el ministro del Exterior, Abbas Araqchi, envió una carta al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, en la que pidió la intervención de la comunidad internacional para detener el “terrorismo económico” estadounidense; el diplomático iraní asegura que las nuevas sanciones constituyen un castigo colectivo en contra de la población iraní.