Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que a su gobierno no le sería difícil resolver la situación en la que se encuentra Cuba, actualmente presionada con sanciones económicas y un bloqueo de crudo por parte de Washington.

“Cuba nos está llamando, es una nación fallida y necesitan ayuda y nosotros se la daremos”, dijo el presidente a periodistas durante una visita a las obras de su salón de baile en la Casa Blanca, para lo que ordenó derribar el Ala Este del edificio.

El republicano elogió a los cubanoestadounidenses, sobre todo en Miami, donde obtuvo “el 97 por ciento de sus votos” y advirtió que quiere ayudarlos porque han sido tratados “extremadamente mal” por sus gobiernos, primero por los hermanos Fidel y Raúl Castro, y ahora por Miguel Díaz-Canel.

Cuestionado sobre si el cambio que necesita Cuba se podría lograr sin la eliminación del régimen, Trump advirtió que él puede hacerlo cambie el régimen o no.

“Ha sido un régimen duro este año. Han matado a mucha gente, pero es un país que realmente necesita ayuda. No tiene nada. No pueden encender las luces, no tienen qué comer”, agregó Trump.

La crisis cubana

Desde el regreso del líder republicano a la Casa Blanca, Cuba enfrenta una de sus peores crisis humanitarias y económicas, agravadas por la falta de combustibles después de que Estados Unidos cortara los suministros a la isla.

El gobierno de Trump advirtió que todo país que entregara petróleo a Cuba sería sancionado con aranceles estadounidenses, lo que frenó el apoyo que la isla recibía principalmente de Venezuela y México.

La semana pasada, Trump se mostró convencido de que logrará que el gobierno cubano termine alineándose con Washington y se aparte de China.

Además, el Departamento de Justicia estaría considerando una acusación contra el expresidente Raúl Castro por un caso relacionado con el derribo de aviones de la organización Hermanos al Rescate en 1996, cuyo anuncio se oficializará mañana.

El caso contra Castro, de 94 años, fue dado a conocer por medios estadounidenses y formaría parte de un renovado esfuerzo de la administración Trump por incrementar la presión sobre La Habana, en paralelo a otras medidas diplomáticas y económicas destinadas a impulsar un cambio político en la isla.

Mientras las advertencias de Estados Unidos contra Cuba siguen apareciendo, el país se enfrenta a continuos cortes eléctricos, lo que afecta a más de la mitad de todo el territorio.

Expertos independientes han indicado que la crisis energética cubana responde a una combinación de infrafinanciación crónica del sector, un sistema energético obsoleto y el cerco petrolero iniciado en enero por Washington.