Ciudad De México.- La falta de una visión metropolitana e integral a largo plazo mantiene a la Ciudad de México (CDMX) inmersa en un “grave y acelerado rezago de ordenamiento territorial”, señaló Gabriela Salido, directora ejecutiva de Desarrollo Urbano y Espacio Público en la alcaldía Miguel Hidalgo, advirtió que la capital acumula un retraso histórico de casi dos décadas por priorizar las disputas y conveniencias partidistas por encima de decisiones estrictamente técnicas e incluyentes.

La funcionaria enfatizó, en entrevista con Reporte Índigo, que el acelerado crecimiento de la metrópoli ha respondido a proyectos inmobiliarios aislados y no a una estrategia pública debidamente proyectada.

“Esto por lo general responde a proyectos de inversión y responde a proyectos específicos, pero no a la planeación de la ciudad. No le hemos dado a esta ciudad esa oportunidad de planear”, afirmó Salido, quien destacó que dicha omisión deteriora la calidad de vida, genera una severa presión social, satura la infraestructura hídrica y paraliza la movilidad cotidiana de millones de capitalinos.
Al abordar el controvertido Plan General de Desarrollo (PGD), Salido cuestionó los intentos del Gobierno central por aprobar un documento de rango legal sin lo que consideró, ‘realizar un consenso ciudadano legítimo’, y explicó que la propuesta amenaza con distorsionar la vocación del suelo, vulnerar las consultas populares y crear estructuras de gobierno paralelas que merman progresivamente las facultades de las alcaldías.

“Tiene que estar basado en criterios técnicos, porque estamos hablando de movilidad, de agua, de economía, de vivienda, de todos, hasta de temas sociales”, puntualizó

Frente a las deficiencias centralizadas, la funcionaria detalló el modelo de desarrollo local instrumentado en Miguel Hidalgo por instrucción del alcalde Mauricio Tabe para frenar la depredación urbana.

Salido señaló que la demarcación aplica esquemas efectivos de corresponsabilidad donde los desarrolladores con proyectos mayores a 5 mil metros cuadrados deben ejecutar mejoras comunitarias en un radio cercano de 800 metros.

Entre los ejemplos más destacados resaltó la rehabilitación del Parque Torres Bodet y la creación de jardines filtrantes diseñados para captar e infiltrar agua pluvial directamente a los mantos freáticos.

Salido subrayó que “dar certeza jurídica” es el “pilar fundamental” para brindar sostenibilidad a la urbe y atraer inversiones que verdaderamente respeten el entorno urbano. “La ciudad se merece planearse. Si no lo hacemos y no lo hacemos bien pronto, entonces vamos a tener problemas”, concluyó.