En Venezuela, las mujeres y niñas enfrentan diferentes dificultades sanitarias derivado del doble terremoto que azotó el centro y la costa del país el pasado 24 de junio.

De acuerdo con Paula Narváez, directora regional para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), y quien visitó algunas de las zonas más afectadas de Venezuela, incluida La Guaira, “los terremotos pusieron al descubierto y agravaron las desigualdades preexistentes en lo que respecta al acceso a la atención médica y la seguridad”.

“Sabemos que las mujeres no dejan de dar a luz durante una emergencia, pero las mujeres vulnerables y las adolescentes tienen más probabilidades de verse privadas de los servicios vitales que necesitan”, confesó Narváez.

Los daños a las instalaciones sanitarias, la escasez de medicamentos y equipos, la falta de personal y las interrupciones en los servicios básicos están obstaculizando la atención médica, en particular la prestación de servicios de salud reproductiva y la atención obstétrica de emergencia.

“Fui testigo de algo que se repite en cada emergencia: mujeres organizando espacios seguros para sus familias y cuidando de los demás, y personal de primera línea trabajando incansablemente a pesar de verse afectados personalmente”.

Desde que comenzó la crisis, el UNFPA ha estado ampliando los servicios de salud reproductiva que salvan vidas y fortaleciendo la prevención y la respuesta a la violencia de género. La agencia y sus socios ya han llegado a miles de personas y distribuido kits de salud reproductiva y equipos y suministros médicos a 16 centros de salud.

El UNFPA también está trabajando junto con otros organismos de la ONU para hacer que los refugios temporales sean más seguros para las mujeres y las niñas.

Con una labor que aún está lejos de haber concluido, el UNFPA busca recaudar 10 millones de dólares para ampliar sus esfuerzos y llegar a 121 mil personas, pero hasta la fecha solo ha recibido el 40 % de esa cantidad.

“Las comunidades venezolanas han demostrado una enorme fortaleza y resiliencia”, dijo la Sra. Narváez. “Su valentía ahora debe ir acompañada de una solidaridad y un apoyo internacional sostenidos”.