El ministro del Exterior iraní, Abbas Araqchi, visitó Pekín este miércoles y sostuvo una reunión con su contraparte con su contraparte china, Wang Yi, quien una vez más hizo un llamado a un cese al fuego “abarcativo” y expresó la preocupación de su país por la situación en Medio Oriente.

De acuerdo con las agencias de noticias de la República Islámica, el diplomático iraní agradeció a China la postura tomada frente a la agresión estadounidense y la defensa de los intereses del país persa que Pekín ha sostenido desde el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Así mismo, Araqchi aseguró que Irán aunque Irán está preparado para responder a las agresiones de Estados Unidos e Israel, su país prefiere el camino diplomático e informó al canciller chino de los avances que se han dado en la negociación con Washington.

El viaje del ministro iraní resalta la cercanía de la relación entre Pekín y Teherán. China es el principal importador de crudo del mundo y, previo al inicio de las hostilidades, se estimaba que compraba  a Irán 1.4 millones de barriles diarios; lo que equivale al 80 por ciento de los hidrocarburos iraníes. Más aún, las sanciones económicas y la marginación diplomática del régimen iraní ha llevado a Teherán a solidificar sus relaciones con China, quien constituye su principal socio comercial y desde donde se importan insumos industriales, maquinaria, automóviles e incluso objetos de consumo.

Si bien China no ha surgido como un mediador oficial entre Estados Unidos e Irán, tanto Washington como Teherán han urgido a Pekín a desempeñar una influencia más marcada y el resto de los intermediarios han agradecido los esfuerzos chinos por desescalar el conflicto.

Tras la reunión con Araqchi, el canciller Wang reafirmó el apoyo de su país por un cese al fuego total en el que puedan persistir las negociaciones y reiteró que Pekín encuentra inaceptable el reinicio de las hostilidades; como lo que se vio durante los últimos días con la Operación Libertad anunciada por la Casa Blanca. El diplomático chino aseguró que actualmente la situación en Medio Oriente se encuentra en una “coyuntura crítica” entre la guerra y la paz por lo que exhortó a todas las partes involucradas asegurar el paso seguro y regular por el Estrecho de Ormuz.

La reunión entre  los representantes de China e Irán se da a 10 días de la visita del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump a Pekín para un encuentro con su homólogo chino, Xi Jinping. Si bien durante décadas, China, evitó involucrarse en fricciones más allá de sus fronteras, en los últimos años, y bajo el encargo de Xi, la influencia diplomática de Pekín ha crecido hasta tomar un papel central en organismos internacionales; por lo que su injerencia en la resolución del conflicto en Medio Oriente ha sido solicitada incluso desde Washington.