Rumer Willis, la hija mayor de Bruce Willis Demi Moore, hizo fuertes declaraciones en documentos judiciales donde acusa a su expareja, el músico Derek Richard Thomas, de haberle infligido un patrón persistente de “abuso emocional insano” y control coercitivo, tanto durante su relación como después de su ruptura en 2024.

Según da a conocer People, Rumer Willis alega en su declaración judicial que Thomas exhibía un “patrón persistente de abuso emocional insano” que ocurría “a menudo frente a la menor” Louetta o mientras estaban atrapados en el coche con él.

La actriz describe “ataques verbales prolongados” que podían durar “más de seis horas seguidas” y que se volvieron cotidianos.

“Yo estaba constantemente tratando de mantener la paz y caminar sobre huevos. Él quería aislarme de mis amigos y familia. Me llamaba mentirosa constantemente sin razón. Me decía que era una mala novia todo el tiempo”, detalló Rumer en los documentos.

La actriz afirma que el comportamiento “errático y bizarro” de Thomas escaló después del nacimiento de su hija Louetta Isley Thomas Willis, nacida el 18 de abril de 2023, y que le resultaba difícil confrontarlo incluso mucho tiempo después de que él se mudó.

Rumer solicitó la custodia física primaria de Louetta y una evaluación de custodia. También expresó preocupación por la actual prometida de Thomas, Lizzie Loch, debido al historial de conflictos en sus relaciones.

Thomas, de 30 años, negó las acusaciones de abuso en su réplica judicial. Afirmó que la relación fue “poco saludable” pero que la decisión de terminarla fue mutua y en el mejor interés de ambos, según publica People.

Negó cualquier acto de violencia doméstica o control coercitivo y disputó la solicitud de pruebas de drogas. Su abogado indicó que defenderán el caso en los tribunales, no en la prensa, y describió a Thomas como un “padre devoto y amoroso”.

Demi Moore presentó una declaración que respalda la versión de su hija. Alegó haber presenciado comportamiento “agresivo” de Thomas durante el parto en casa de Louetta, diciendo que “arruinó lo que debería haber sido uno de los momentos más felices” de la vida de Rumer.