Estados Unidos.– Texas decretó este viernes una emergencia y declaración de desastre en los condados de Zavala y Uvalde en el sur del estado, tras haberse confirmado un caso de mosca del gusano barrenador, plaga erradicada en Estados Unidos en la década de los 60’s.

Greg Abbot, gobernador del estado, señaló que la medida permitirá movilizar “todos los recursos disponibles” y reasignar personal en todo Texas para responder a la amenaza del parásito.

Para contener la plaga actualmente se utiliza el movimiento de moscas estériles en el estado. Ahora, también se construirá una nueva planta para criar estos insectos en Edinburgh, al sur del estado.

¿Cómo funciona la técnica del insecto estéril?

Consiste en criar grandes cantidades de moscas en un laboratorio, esterilizar a los machos mediante radiación y liberarlos en las zonas afectadas. Ellos se aparean con las hembras silvestres, que solo se reproducen una vez en su vida y así se impide que nazcan nuevas larvas viables.

La mosca del gusano barrenador es un parásito cuyas larvas se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente, especialmente ganado, fauna silvestre, y en raras ocasiones puede afectar a humanos. En caso de no tratarse, puede provocar lesiones graves o la muerte.

De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las hembras depositan huevos en heridas abiertas o zonas húmedas del cuerpo, como ombligos de animales recién nacidos o pequeñas lesiones, luego las larvas eclosionan rápidamente, agravando las heridas.

Vuelve la plaga erradicada en los 60’s

La plaga fue erradicada de Estados Unidos en la década de 1960 pero las autoridades han seguido de cerca su avance por Centroamérica y México, donde se han registrado casos en los últimos años.

Según el USDA, la presencia del gusano barrenador puede generar importantes perdidas económicas debido a:

  • La disminución de producción ganadera
  • Costos asociados a la vigilancia
  • Tratamiento veterinarios

 

Texas se perfila como un sitio de riesgo debido a que alberga el mayor inventario de ganado vacuno de Estados Unidos, ya que posee más de doce millones de cabezas y tiene un papel clave en la producción nacional de carne de res.

La identificación temprana y el tratamiento veterinario permitirán salvar a los animales afectados y evitar la expansión del brote, señalan las autoridades federales.