Ciudad De México.- Atres años de la desaparición del INSABI, autoridades de la Secretaría de Salud admitieron ante diputados federales que el IMSS-Bienestar carece de una estructura jurídica y operativa adecuada, por lo que propondrán ajustes en su diseño mediante nuevas modificaciones a la Ley General de Salud.

El secretario de Salud, David Kershenobich, y el subsecretario Eduardo Clark, reconocieron la existencia de problemas estructurales en la operación del IMSS-Bienestar, por lo que el Gobierno Federal buscará reformar nuevamente la Ley General de Salud para corregir las fallas del modelo creado hace cuatro años.

Durante una reunión con los diputados de la Comisión de Salud que se realizó en el edificio histórico de Lieja, David Kershenobich y Eduardo Clark reconocieron que una parte importante de la operación del IMSS-Bienestar se sustenta en decretos del Ejecutivo Federal, algunos de ellos expedidos incluso antes de que se modificara la ley para extinguir formalmente al Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), su antecesor.

Lo anterior lo reveló el diputado del Partido Acción Nacional, Éctor Jaime Ramírez Barba, quien indicó que, de acuerdo con los funcionarios, la falta de un marco jurídico claro ha generado incertidumbre en los convenios de coordinación y en la prestación de los servicios de salud, pues la estructura, las atribuciones, los órganos de gobierno y los mecanismos de sustentabilidad y operación del IMSS-Bienestar no están definidos en la Ley General de Salud.

El legislador panista recordó que el decreto que dio origen al OPD IMSS-Bienestar fue aprobado sobre las rodillas del Ejecutivo Federal y publicado en el Diario Oficial de la Federación sin pasar por el Congreso.
Además, la eliminación del INSABI y el modelo actual fueron aprobados por la mayoría oficialista en la Cámara de Diputados en un solo día, el “viernes negro”, sin una discusión suficiente sobre sus implicaciones presupuestarias, administrativas y operativas.

El resultado, destacó Ramírez Barba, es un organismo que, lejos de avanzar en la construcción de un sistema público de salud unificado, ha incrementado la fragmentación y la complejidad de la atención a la población sin seguridad social.

“Está claro que el IMSS-Bienestar fue creado de manera improvisada. A tres años de la desaparición del INSABI, el propio Gobierno Federal reconoce que el organismo no cuenta con reglas claras ni con la estructura necesaria para administrar cerca de 172 mil millones de pesos destinados a la población sin seguridad social y a 24 sistemas de salud en los estados que eligieron centralizar sus servicios de salud”, afirmó el legislador guanajuatense.

Asimismo, destacó que el IMSS-Bienestar intentó impedir que su auditor externo emitiera una opinión sobre los estados financieros de 2025, incluidas las cuentas por cobrar y las deudas con proveedores, debido a la falta de información suficiente, incluso respecto de casi 27 mil millones de pesos ejercidos por encima del presupuesto original.

“Es una muestra de la opacidad y de las deficiencias de un organismo cuyas responsabilidades no están claramente definidas: los estados dejaron de informar sobre los recursos transferidos y la Federación los concentra sin rendir cuentas suficientes. Al final, nadie se hace responsable”, lamentó.

Dijo que buena parte de los errores del IMSS-Bienestar se debe a la ausencia de una función rectora clara por parte de la Secretaría de Salud. Por ello, sus grandes políticas de salud son las “Farmacias y las máquinas expendedoras de medicamentos del bienestar”, ideas que carecen de legalidad.

Por todo ello, informó que el Partido Acción Nacional ha propuesto establecer expresamente en la Ley General de Salud que el IMSS-Bienestar sea un organismo público descentralizado sectorizado a la Secretaría de Salud. “No puede existir un organismo que centralice una parte tan importante de los recursos y servicios de salud sin una rectoría claramente establecida, sin responsabilidades delimitadas y sin mecanismos de evaluación y rendición de cuentas”, expresó el legislador.

Dio a conocer que la bancada panista presentará iniciativas para fortalecer la prestación de servicios y recuperar la conducción institucional del sistema nacional de salud. “Insistiremos en una reforma que otorgue al IMSS-Bienestar la viabilidad jurídica y operativa de la que carece desde 2023. “La salud de millones de mexicanos no puede seguir dependiendo de decretos e improvisaciones como las farmacias del bienestar”, concluyó.