Ucrania.- Después de cuatro años de hostilidades la Guerra Ruso-Ucraniana continúa quitando vidas y durante las primeras horas de este jueves un ataque a la capital ucraniana demostró tanto la capacidad ofensiva de Moscú como las deficiencias de Kiev.
Con 74 misiles y 496 drones, de acuerdo con las Fuerza Aérea ucraniana, el bombardeo a la capital es el más grande ataque ruso desde marzo. Si bien el conflicto no ha visto tregua desde febrero de 2022, Kiev se ha mantenido relativamente ajena a este tipo de ofensivas desde las primeras etapas del conflicto, sin embargo, este jueves 130 edificios resultaron con daños y, a pesar de que los residentes de la ciudad evacuaron a estaciones de metro y otros refugios subterráneos, se registraron 21 muertes y más de 90 heridos.
Mientras Kiev denuncia el bombardeo como un crimen de guerra al deliberadamente apuntar hacia civiles, el Kremlin justifica la operación como una respuesta proporcional a los ataques a infraestructura civil efectuados por Ucrania; en palabras de la vocera del Ministerio del Exterior, Maria Zakharova, “el ataque no fue dirigido hacia el pacífico Kiev sino en contra de blancos militares y estratégicos utilizados por el régimen en Kiev para matar civiles”.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso el ataque no se limitó a la capital, un comunicado en redes sociales aclaró que a parte de las instalaciones militares y la infraestructura eléctrica golpeada en Kiev también se atacaron aeropuertos militares y plantas de energía en otras regiones del país.
El Estado Mayor ucraniano reconoció la gravedad del ataque y durante una visita a una de las áreas afectadas el presidente Volodimir Zelensky responsabilizó a la falta de misiles interceptores por la pérdida de vidas y los daños materiales. El mandatario ucraniano señaló que sus aliados estadounidenses y europeos deben hacer más para cumplir con las promesas defensivas de las que depende la seguridad de Ucrania y propuso que fuera concedida una licencia para producir los misiles utilizados en el sistema PATRIOT localmente, bajo la posibilidad de que un aumento en la oferta facilite la regularización del inventario estadounidense y europeo.
El sistema de defensa antiaérea PATRIOT es la principal plataforma de defensa contra misiles balísticos y otras amenazas aéreas utilizados por Estados Unidos y sus aliados. Compuesto de radares, estaciones de control que calculan la trayectoria de los proyectiles y misiles interceptores, este sistema funcionó como la principal línea de defensa antiaérea de Ucrania durante los primeros tres años de guerra; sin embargo, el conflicto estadounidense en Medio Oriente utilizó más de mil 200 de los misiles interceptores y redujo el suministro de estos para Ucrania y Europa.
Un estudio del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) estima que con la capacidad actual de producción de estos interceptores se necesitarán tres años para que reaprovisionar los inventarios a sus niveles previos a la guerra en Irán. Ante ese escenario el presidente Zelensky ha exhortado a sus aliados europeos ha plantear su propio sistema de defensa antiaérea y adelantó que utilizará su espacio en el siguiente encuentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte para proponer un plan para ello.
