Estados Unidos.- El gobierno de Estados Unidos expresó su total apoyo al presidente Rodrigo Paz, de Bolivia, ante los continuos esfuerzos por socavar y derrocar a su administración.

A través de un comunicado, Washington precisó que si bien acepta el derecho a la protesta pacífica, le preocupa “profundamente” el impacto de los bloqueos “violentos” en la vida de los bolivianos, la democracia y el Estado de derecho en el país.

“Los continuos esfuerzos por socavar y derrocar al gobierno legítimo y democráticamente elegido del presidente Rodrigo Paz representan una grave amenaza para el orden constitucional y la estabilidad democrática en el país y en nuestro hemisferio”, se lee en el comunicado.

Además de Estados Unidos, los gobiernos de Argentina, Canadá, Chile, Panamá, Perú y Uruguay, que integraron la misión de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA), se sumaron al respaldo a Bolivia.

Mediante una declaración conjunta, los países señalaron que los intentos por socavar y derrocar al gobierno de Paz representan una amenaza para el orden constitucional y la estabilidad democrática de Bolivia y de la región.

¿Qué pasa en Bolivia?

Una minoría intentó ignorar la voluntad que la mayoría de los electores bolivianos tomaron en las últimas elecciones generales que le dieron la victoria al presidente Paz.

Ese sector de oposición rechazó la disposición del gobierno a dialogar y mantuvo bloqueos viales durante más de siete semanas, privando al pueblo boliviano al acceso a alimentos, atención médica y otros bienes de primera necesidad como el combustible.

Asimismo, los manifestantes expusieron su desacuerdo con las primeras políticas emitidas por el gobierno de Paz, como eliminar el subsidio a la gasolina. El presidente de derecha argumentó que con esta medida el Estado ahorraría millones de pesos que serían utilizados para cubrir otras necesidades urgentes.

“Valoramos la disposición del gobierno a dialogar y a buscar acuerdos. Expresamos nuestra solidaridad y apoyo al gobierno boliviano elegido constitucionalmente e instamos a que se priorice el diálogo y las negociaciones dentro del marco constitucional establecido como herramienta fundamental de la democracia. Exhortamos a la resolución pacífica de los conflictos, sin violencia”.