Pekín.- En el marco del 30 aniversario de la sociedad estratégica con China, el presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, visitó Pekín para una reunión de trabajo con su homólogo, el presidente Xi Jinping, en la que la reiteración de su alianza y la extensión del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa pasó a segundo plano; mientras que la política de defensa estadounidense quedó al frente de un posicionamiento conjunto que muestra un desacuerdo entre las tres principales potencias nucleares.

De acuerdo con Moscú y Pekín, los planes del presidente estadounidense, Donald Trump, para construir un sistema de defensa antimisiles conocido como la “Cúpula Dorada” representan una amenaza para la estabilidad estratégica del planeta; pues, la implementación de una capa defensiva satelital militariza el espacio y contraviene el Derecho Internacional. Así mismo, ambos países exhortaron a Estados Unidos a iniciar negociaciones para un instrumento multilateral en el que los países se comprometan a no emplazar armas, convencionales o nucleares, en el espacio.

Tanto Rusia como China expresaron su respaldo por las instituciones internacionales formadas tras la Segunda Guerra Mundial y condenaron los intentos de “un número de Estados” por imponer sus intereses sobre la soberanía de otros países; sin nombrar a Estados Unidos, el documento publicado tras la reunión de Xi y Putin lista el uso de sanciones económicas, la imposición de aranceles, el secuestro de líderes internacionales y el uso de negociaciones como preparación para ataques militares como motivos de preocupación.

Si bien la visita del mandatario ruso sirvió para demostrar una visión compartida de la necesidad de un mundo multipolar que no ignore las reglas del Derecho Internacional, los dos líderes no pudieron obtener acuerdos concretos en materia energética y no hubo anuncios respecto a la construcción del gasoducto “Poder de Siberia 2”; que tiene planeado conectar la producción de gas natural ruso con la industria china mediante más de dos mil 600 kilómetros de infraestructura energética.

Más allá de la falta de avances concretos en una negociación que ha durado años y en la cual ambos bandos ya han alcanzado un “entendimiento general”, como lo define el Kremlin, la visita de Putin a la capital china, a solo una semana del encuentro con el presidente Trump, cimenta al presidente Xi como el actor internacional indispensable en este momento.