El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, tuvo un encuentro fugaz con el papa León XIV, en el marco de su primera reunión personal en el Vaticano.
Rubio llegó el pasado miércoles 6 a Italia y mañana regresará a Washington para continuar con su agenda en política exterior.
El Departamento de Estado había adelantado que ambos líderes abordarían la situación en Medio Oriente, donde Estados Unidos mantiene un conflicto bélico con Irán desde el pasado 28 de febrero, y los intereses comunes en el hemisferio occidental.
Sin proporcionar información extra, el Departamento de Exteriores confirmó que la situación en Medio Oriente y temas bilaterales fueron parte del diálogo entre Rubio y el santo padre, así como “su compromiso compartido con la promoción de la paz y la dignidad humana”.
Si bien no se detallaron las conversaciones bilaterales ni bajo qué humor se abordaron los temas de interés, se cree que Rubio intentó mediar la relación entre el santo padre y el presidente Donald Trump, quien en diversas ocasiones lanzó críticas contra el líder católico.
Recientemente, el presidente Trump dijo que el papa ponía en peligro a muchos católicos y a mucha gente al preferir hablar de que está bien que Irán tenga un arma nuclear. Esta declaración fue contrarrestada por el secretario Rubio y, ante la prensa estadounidense, aclaró que el mandatario “no quería decir eso”, sino dejar en claro que Teherán no puede tener un arma de ese nivel, pues de hacerlo someterían al mundo entero como rehén suyo.
A las declaraciones del presidente Trump, si bien el papa ha sido moderado y pide oraciones por la paz, declaró: “Si alguien quiere criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad”.
“¿Qué se le puede regalar a alguien que lo tiene todo?”
Como es la tradición, cada visitante del Vaticano lleva consigo regalos para ser entregados al papa, y durante la visita de Marco Rubio no fue la excepción.
El secretario de Estado le entregó al pontífice un pisapapeles de cristal con forma de balón de fútbol americano con el sello del Departamento de Estado. “¿Qué se le puede regalar a alguien que lo tiene todo?”, bromeó Rubio.
Por su parte, el papa le entregó una pluma de madera de olivo. El santo padre dijo que era “un árbol de la paz”.
Tras el encuentro con el papa León, el secretario se reunió con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, para dialogar sobre la cooperación mutua y asuntos internacionales urgentes.
Juntos, repasaron las iniciativas humanitarias en curso en el hemisferio occidental, como la entrega de asistencia humanitaria a Cuba a través de la Iglesia, como así lo declaró Rubio el pasado 5 de mayo, y los esfuerzos para lograr una paz duradera en Medio Oriente.
“La conversación reflejó la sólida alianza entre Estados Unidos y la Santa Sede en la promoción de la libertad religiosa”, detalló el Departamento de Estado.