Estados Unidos.- Al interior de Estados Unidos ya se habla de dos figuras que podrían enfrentarse para participar en las elecciones generales de 2028: Marco Rubio y J.D. Vance.

Aunque aún es temprano para arrojar nombres a las candidaturas presidenciales, pues el presidente Donald Trump recién cumplió su primer año al frente del país, la disputa por el mayor cargo federal fue colocado sobre la mesa y una de las figuras centrales de esta competencia frenó la comparación.

En tono relajado y entre risas, el vicepresidente aclaró que por ahora, tanto él como Rubio, están enfocados en los cargos por los que fueron elegidos.

“Aprecio a Marco. Creo que es un gran secretario de Estado. Se ha convertido en un amigo muy, muy querido. Pero creo que ambos estamos muy enfocados en cumplir con los asuntos del pueblo estadounidense en este momento”, respondió.

Fue la semana pasada cuando los nombres de Vance y Rubio aparecieron en el mapa electoral luego de que se rumoró que fue el propio presidente Trump quien habló del tema con sus asesores, e incluso sugirió que deberían presentarse juntos a la contienda.

Rubio y Vance le dan frescura al Partido Republicano

Pese a que Vance frenó la comparación, la doctora Estefanía Cruz Lera, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM, asegura que tanto Rubio como Vance representarían frescura para el Partido Republicano.

“Ese era uno de los mayores problemas que tenía el Partido Republicano, que no tenía líderes frescos, jóvenes, que tuvieran mucha visibilidad política (…) El gobernador de Florida (Ron DeSantis), era el caso más visible, pero al final sus desencuentros con Trump no le permitieron brillar lo suficiente”, asegura Cruz Lera.

Respecto a Vance y Rubio, la doctora asegura que lo que más llama la atención es que ambos piensan muy diferente al presidente en muchas cuestiones, empezando con que ninguno está suscrito al Movimiento MAGA (Make America Great Again).

“Desde mi punto de vista se afilian más al republicanismo que al trumpismo y eso a mí me parece fundamental porque les va a dar mucha más autonomía rumbo a las próximas elecciones generales”, agrega.

La doctora aclara que entre las razones por las que se dice que aún es temprano para hablar de los candidatos presidenciales, es porque ni Vance ni Rubio han tenido tiempo para presentar una plataforma de política interna; es decir, un plan con visión a futuro y beneficios económicos para los estadounidenses, que es su principal interés más allá de los asuntos externos.

En opinión de la especialista, es el plan interno lo que podría definir quién es el mejor posicionado, tomando en cuenta sus respectivas experiencias.

“Otro perfil que muchos están ignorando y que el mismo Donald Trump ha dicho que apoyaría abiertamente es Donald Trump Jr., quien, desde mi punto de vista y a diferencia de los otros dos, él no tiene todo el respaldo institucional del Partido Republicano ni tampoco toda la trayectoria política, que es lo que le opaca”.

A diferencia del primogénito del presidente, mientras que Vance tiene experiencia dentro de las fuerzas armadas al ser militar veterano y por ende reconoce el papel central que tienen dentro de la seguridad nacional, Rubio tiene pasado en el Senado y dentro de Comités de Relaciones Exteriores.

Elecciones intermedias, la urgencia de los republicanos

Antes de hablar de las figuras republicanas que podrían relevar al presidente Trump para las elecciones de 2028, el partido en el poder debe enfrentarse a las elecciones intermedias, a celebrarse en noviembre próximo.

Las elecciones intermedias son consideradas una especie de prueba para el gobierno en turno al renovarse el total de los escaños de la Cámara de Representantes (435) y un tercio (100) de los asientos en el Senado.

Si los republicanos ganan mayoría en ambas Cámaras, significaría que el gobierno de Trump es bien aceptado por las y los estadounidenses y le dan carta abierta para aprobar sus reformas y seguir con su agenda hasta el término de su administración; sin embargo, casi ningún presidente, sea demócrata o republicano, logra mayoría en las elecciones intermedias, lo que le da un balance a la política nacional.

La maestra Raquel Saed, especialista en política estadounidense y docente de la Universidad Iberoamericana, coincide en lo temprano que es hablar de candidatos a la presidencia cuando se avecinan las elecciones de noviembre.

Bajo esa línea, comenta que en lugar de enfocarse en las generales, lo que realmente hacen Vance y Rubio es intentar tener mayor representación para beneficiar a su partido.

“Sí hay una competencia (entre republicanos y demócratas), están constantemente tratando de acaparar la atención (…) Lo vimos con Marco Rubio en el Vaticano, tomándose una foto con el papa a pesar de las tensiones que ha habido entre el pontífice y Trump, y por otro lado con J.D. Vance en Iowa, donde, recordemos, es el primer estado que se llevaban a cabo las primarias”, dice Saed.

Desde su perspectiva, si bien la relación entre Vance y Rubio se muestra positiva por ahora, “tratan de ser amigables” el uno con el otro, sí existirá una atención mayor por quien llegue a ser elegido candidato y tenga más apoyo por parte de Trump.