Estados Unidos .– Marco Rubio, secretario de Estados de los Estados Unidos, encaró al Congreso por primera vez desde de comienzo de la guerra en Irán; en un día de doble comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado y el Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes, el encargado de la política exterior estadounidense, defendió las incursiones militares y la reducción de la asistencia internacional claves en la visión del presidente Donald Trump.
Rubio comenzó un día lleno de confrontaciones con legisladores de ambos partidos recordando a los senadores que supervisan la relación de los Estados Unidos con el mundo el único enfoque de la administración Trump: La defensa del país en términos tanto militares como económicos.
No obstante, el también asesor de Seguridad Nacional fue cuestionado por la opacidad con la que el departamento a su cargo ha manejado estas prioridades y los resultados ofrecidos a la ciudadanía estadounidense; especialmente frente a las negociaciones con la República Islámica de Irán.
Pese a contar con el respaldo de la mayoría republicana en el Comité, tanto senadores oficialistas como de oposición exigieron al secretario de Estado presentar una evaluación real de los avances realizados por su departamento para abrir el Estrecho de Ormuz. Si bien Rubio aseguró que las negociaciones con Teherán se llevan al más alto nivel, e incluso sugirió el involucramiento de Mojtaba Jameneí, nuevo líder supremo iraní, el funcionario evitó aproximar una fecha en la cual se libere la vía marítima por la que transita una quinta parte de los hidrocarburos a nivel mundial y aseguró que esto llegará como consecuencia de un acuerdo abarcativo sobre la raíz del conflicto.
De acuerdo con el exsenador por Florida, la Casa Blanca ha presionado para negociar sobre el programa nuclear iraní ; Rubio aseguró que el ofrecimiento para retirar las sanciones económicas que pesan sobre Teherán es contingente a un cambio a profundidad respecto al programa nuclear iraní y no responde a la apertura del Estrecho de Ormuz.
Pese a las declaraciones del secretario de Estado, Irán ha rechazado negociar límites a su programa nuclear mientras no exista un acuerdo de paz que garantice el fin de las hostilidades estadounidenses; sin embargo, las últimas filtraciones sobre las negociaciones indicaban que Teherán está dispuesto a limitar su enriquecimiento de material nuclear a cambio del alivio de sanciones y el descongelamiento de activos en países árabes.
La doble comparecencia de Rubio en el Congreso llega mientras la Casa Blanca busca la aprobación de un presupuesto que recortaría 30% de los fondos a la asistencia internacional, ya limitada en el primer año de la administración, y un aumento del 50% en el gasto militar.
Frente al Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes, uno de los órganos del Congreso que regulan el gasto público, el secretario de Estado defendió el recorte de la ayuda internacional brindada por los Estados Unidos; de acuerdo con Rubio, Washington solo tiene la obligación de ayudar al resto del mundo en medida que esta ayuda avance los intereses nacionales y estratégicos de los Estados Unidos. Legisladores demócratas señalaron los riesgos que una política que no considere el desarrollo y la estabilidad a largo plazo del planeta puede significar para la hegemonía estadounidense.
